Lilia Flores exige una investigación por el caso de su hijo Cristian Julián, que antes de su desaparición había sido acechado por un desconocido.
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
La señora Lilia Flores Jiménez exige una investigación real por parte de las autoridades, que dieron como un hecho que su hijo Cristian Julián Guerrero Flores se suicidó, sin embargo ella advierte que, si efectivamente los restos correspondían a su hijo, asegura que fue asesinado y se trató de disfrazar el mismo.
El tres de octubre, en un monte cercano a la colonia San Juanito, fue localizado el cadáver de un hombre en avanzada descomposición. Estaba ahorcado. Cristian, de 16 años de edad, había desaparecido el seis de septiembre. De acuerdo con su mamá, ese día domingo su hijo salió de su casa en San Juanito con rumbo a la colonia López Mateos para visitar a su abuela. Ya no regresó.
Aunque con frecuencia Cristian se quedaba a dormir en casa de su abuela, la alarma creció cuando su tío Baltazar Flores, con quien trabajaba como peón, reveló a su hermana Lilia que el muchacho no acudió a laborar el lunes siete. La tarde de ese día fue presentada una denuncia en la Procuraduría General de Justicia e inició el calvario de Lilia.
“Los policías no investigaban; cuando los veía querían que yo les diera información, pero ellos no aportaron nada, a pesar de que les dije que yo sospechaba de un hombre mucho más grande que mi hijo y que seguido lo buscaba”.
Según dijo saber con el relato de amistades y familiares, en al menos una ocasión el sujeto habría presionado a Cristián para que le comprara droga en una “tiendita”.
Lilia Flores explicó que el día que localizaron el cadáver, a ella no se le permitió el acceso al Servicio Médico Forense, donde fue depositado, pero sí ingresaron su esposo Julián Guerrero y su hermana Perla Flores. Ésta última señala:
“El cuerpo estaba irreconocible, eran puros huesos, no se podía saber si era Cristian”.
Ambas mujeres aseguran que preguntaron si se les haría alguna prueba de laboratorio para confirmar si se trataba de Cristian, pero se les dijo que únicamente lo identificarían a través de las ropas. Lilia añade que quizás los tenis encontrados eran los de su hijo.
Sin embargo, se pregunta por qué la policía ha desestimado el hecho de que, considerando que el cadáver sea el de su hijo, éste haya sido asesinado y se intentó aparentar un suicidio.
“Era un muchacho noble, amistoso, no estaba enfermo, no tenía problemas. El último día que lo vi me dijo que iba con su abuela y se fue en su bicicleta. No puede ser que se ahorcó y ya”.
Además, según la quejosa, el lugar donde se encontró el cadáver no está lejano de un fraccionamiento, por lo que debió ser encontrado días antes.
Lilia Flores insiste en que si el cadáver corresponde a su hijo, éste fue objeto de un asesinato que se trató de aparentar como suicidio. Es algo que pide sea investigado por las autoridades.