ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-

Rafael Cuevas Guitrón, presunto cómplice de Estanislao Montes Silva en el homicidio a balazos que éste cometió contra su yerno José Santos Mendoza Talamantes, al mismo tiempo que causó graves lesiones a su esposa Guadalupe Barajas Hernández, fue detenido en Guadalajara, Jalisco, según informó ayer la Policía Estatal Investigadora (PEI).

Cuevas, de 71 años de edad, fue localizado en el estado de Jalisco, aunque tiene domicilio en esta ciudad en la colonia Laureles. Fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes, al mismo tiempo que, anunció la corporación estatal, se continúa la búsqueda de Estanislao Montes, un ex agente de la desaparecida Policía Judicial del Estado que se encargaba de investigaciones con carácter político.

La Policía Estatal señaló que Rafael Cuevas acompañaba a Estanislao Montes al momento de la agresión.

El presente caso, se ha documentado en estas páginas, dejó evidencia de las deficiencias de distintas oficinas encargadas de procurar justicia en el seno familiar, así como funcionarios que fueron alertados del inminente ataque que cometería Estanislao Montes contra su esposa, a quien durante cerca de 38 años mantuvo prácticamente esclavizada, según narró Janitzia Montes Barajas, hija de ambos.

El atentado se concretó el 19 de septiembre pasado en una escuela de natación ubicada en la colonia Chapultepec. José Santos, esposo de Janitzia, fue baleado en el cuello mientras descansaba dentro de una camioneta, aprovechando que su pequeña hija, de siete años, recibía clases de natación. La señora Guadalupe estaba dentro de las instalaciones y ahí fue baleada y apuñalada, pero ha logrado sobrevivir.

Enterada por las autoridades de la captura del acompañante de su papá el día de los hechos, Janitzia Montes identificó a Rafael Cuevas Guitrón como el sujeto que durante años vigiló la casa de su mamá cuando su papá estaba ausente; es decir, Rafael cumplía con la tarea de impedir que la señora siquiera se asomara a la calle.

Janitzia urgió a las autoridades para que localicen a su papá, pues teme que concrete un nuevo atentado contra ella o su pequeña hija.