ÓSCAR VERDÍN CAMACHO
El intercambio de una calle que hace unos años consiguió el Grupo Empresarial Álica de la familia Echevarría, que en Nayarit administra a la compañía Coca-Cola, pronto mostró la razón de ello, puesto que se está realizando un amplio reacomodo de esa empresa.
Durante la administración municipal pasada, una calle que atravesaba las instalaciones de la Coca-Cola fue adquirida por la misma, que a su vez cedió otra vía similar de tránsito que ahora se encuentra en medio de la citada compañía y el centro comercial Ley, por avenida Insurgentes.
Las críticas vertidas en su momento por ese intercambio resultaron infructuosas.
Así, a la vuelta de poco tiempo se conoció la razón de ello: y es que en los últimos meses, y en especial a partir de este año se ha visto en el interior de la Coca-Cola un notable crecimiento de obreros de la construcción, así como soldadores, quienes trabajan en diversas ampliaciones.
Por ejemplo, en la parte trasera del predio que ocupa la compañía, que da hacia un canal de agua de lluvia, se está levantando una gran nave industrial. En las últimas semanas, soldadores, apoyados por una grúa grande, instalan las barras metálicas que sostendrán esa nave.
Se habla de un acondicionamiento general con una inversión millonaria de la familia del ex gobernador Antonio Echevarría Domínguez.