*Ni para la veladora tuvieron dinero algunas personas, el Calderas nos tiene en la miseria   
*El empresario “Fuentes” contribuyó con el olor a puerco en toda la necrópolis

José María Castañeda  


SANTIAGO.- Día de muertos negocio de vivos, luego de que desde vendedores de flores, y coronas, hasta vendedores de discos piratas pasando por los vendedores de tamales y atole, se vio ayer en la Calzada de la Igualdad, lo mismo que en la Avenida Amado Nervo, y la calle Prolongación Jiménez hasta la calle Nicolás Echevarria, esto dentro y en las inmediaciones del panteón Hidalgo.

El romerío antes señalado contrastó notablemente con la afluencia de personas que acudieron ayer a la necrópolis a llevar ofrendas florales a sus difuntos, ya que las callejuelas del panteón se vieron desiertos, y es que debido a la crisis que nos agobia cientos de personas prefirieron quedarse en sus casas al no contar siquiera con un peso en sus bolsillos con que comprar ya no una corona o un ramo de flores, que dicho sea de paso estuvieron por las  nubes, sino una triste veladora, y es que el Calderas nos tiene en la miseria después de que sigue anunciando paquetes fiscales en contra del pueblo mexicano..

Lo anterior motivó que a nuestro regreso luego de estar por espacio de algunas 3 horas visitando las tumbas de nuestros queridos familiares, constatáramos como el 70 por ciento de las coronas y flores que llevaran los comerciantes que pretendían hacer su agosto en el mes de noviembre se les quedaba al no haber clientes potenciales, otra inconformidad que detectáramos en el panteón municipal el día de ayer por parte de los escasos deudos que se dieron cita en el camposanto, fue el desagradable olor a granja porcina que se dejó sentir mayormente al punto del medio día y gran parte de la tarde, y es que ya ha sido comentada la inconformidad de los vecinos de la Colonia Obrera, en contra del empresario en materiales de construcción Gonzalo Ramírez Fuentes, quien por puro hobby, adquirió casi 2 hectáreas de tierra de cultivo que “Fuentes” como es mayormente convirtió en granjas donde lo mismo cría cerdos, que chivos, situación que molesta al vecindario que por fuerza hacen su vida diaria percibiendo los olores que despiden los puercos y chivos, por eso coincidían lo mismo vecinos de la colonia Cuauhtémoc, que del cerro grande además del centro de la ciudad en señalar que sería bueno que el empresario en materiales, estuviera media tarde, ya no la tarde completa saturando sus pulmones de los olores que despide su granja situado dentro de la zona  urbana nomás pa”que se de una horneada.