José María Castañeda .-
SANTIAGO.- La mañana de ayer llamó poderosamente la atención de las personas que viajaban a la capital del estado utilizando las combis Costa de Oro, ver como en la llamada mesa de la democracia de la cafetería del permisionario, Alfonso Vallarta Godoy, dos conocidos comunicadores se enfrascaron en una agria discusión donde los manoteos y las mentadas de madre surcaban los aires de uno y otro lado.
Los protagonistas de esta melodramática escena fueron el director del periódico Despertar Santiago antes despertar Costeño, Oscar Luna Ayón, y el director de la gaceta Acontecer Nayarit, Antonio Rodríguez Elías, ampliamente identificado como el Lobo.
La causa que originó el zipi zape entre los comunicadores fue porque en las calaveras que con motivo del día de muertos editó Rodríguez Elías, este hacía mención de que entre Calín Luna, y el regidor Lalo Mercado, había algo más que una simple relación entre patrón y trabajador, ya que el mismo Lalo Mercado al confrontarse con este reportero admitió que el periódico que administra o administraba Luna Ayon, era de su propiedad, por lo que ya con anterioridad Calín había acudido a la sala de cabildo buscando al Lobo Rodríguez para reclamarle su proceder, más al no encontrarlo le dejo según comentó en forma posterior Tiquio Ávila, Brígido Villaseñor, y algunos regidores un racimo de recordatorios familiares.
Sin embargo fue ayer cuando se escenificó el entre de caballería entre ambos, luego que el Calín, le dijo a Rodríguez Elías, que donde estaban aquellos ataques a la principal autoridad del municipio, y que ya no era sino un Lobo domesticado.
Hay que reconocer que ambos son de armas tomar, por lo que finalmente cuando todos los presentes cruzaban apuestas sobre cual de los dos se alzaría con el brazo en todo lo alto, al final de cuentas se decretó un salomónico empate y es que el agarre fue de pronósticos reservados ya que ambos poseen un arsenal lingüístico que ya lo hubiera querido tener Sadan Husein, antes de que fuera derrocado por los Estados Unidos.