Cuauhtémoc Becerra González (parte 2) .-

Quienes deberían ver este problema de la Bahía del Borrego son los diputados federales y Senadores de la República, ya que las autoridades municipales no han tenido eco al reportar este despojo al municipio de San Blas, no en balde, la señora María Eugenia Jiménez, siendo diputada Federal denunciaba ante los medios de comunicación que las instituciones más corruptas eran la SEMARNAT y PROFEPA y que por lo tanto, decía, que desaparecieran, ya que estas dos delegaciones Federales no hacían otra cosa más que enriquecerse, vendiendo los bosques y los manglares al mejor postor, lo mismo que las ventanas que van hacia el mar.

Tal es el caso de la concesión de 37.5 de hectáreas que le dejaron para su venta al señor Manuel Lanzagorta Vallín, quien ha manifestado que se ha sentido despojado de los terrenos que estaban a un lado del aeropuerto, en donde se formaron las colonias Benito Juárez, las 3 Lomas, la colonia Emilio González, en donde esos terrenos eran también terrenos federales, pero como se ha sentido protegido por el ex delegado de la SEMARNAT Armando Zepeda, en donde este Delegado Federal ha recibido favores de parte de Lanzagorta.

Este señor Manuel Lanzagorta, se comprometió ante la Delegación Federal hacer algunas cabañas en las Playas de El Borrego, para que el turismo nacional y extranjero avisitara esas playas, pero que hasta la fecha ninguna ramada ha hecho desde el 2001, pero lo que sí ha estado ofreciendo son esos terrenos a extranjeros y nacionales, tal como si él fuera el propietario.

Ahora ya se sabe que es motivo de cancelación de la concesión de no pagar los impuestos al año, pero como es protegido del ahora Delegado Federal de PROFEPA Armando Zepeda a Manuel Lanzagorta le vale una y dos con sal.

Aquí lo que se debía hacer es que los senadores y diputados federales le entren a este pleito ya que son zonas federales que deberían ser protegidas por estas dos instituciones, pero no lo hacen porque están más comprados que unos puercos. Pero los diputados si ya conocían este asunto se han hecho de la vista gorda, tal como si nada pasara en Nayarit.

Esta es la parte dos de esta historia porque todavía hay más que contarles del sinvergüenza de Manuel Lanzagorta y Zepeda.