Por Antonio Delgado Ibarra .-
SAN BLAS.- Casi 4 mil tortugas golfinas han sido devueltas al mar este verano, después de haber nacido en nidos protegidos en un refugio en la Playa El Borrego.
Ayer, los Natupeques, niños del grupo ecológico El Manglar, participaron en la liberación de un centenar de recién nacidos quelonios, colocándolos a unos pasos de las olas.
Las probabilidades de crecimiento de una tortuga son mínimas frente a tantos depredadores, una razón para liberar a las tortugas casi de noche es por la ausencia de pájaros, como gaviotas y tijereteas, que si las detectan hacen fácil pres de ellas, explicó el ambientalista Juan Bananas.
Aunque las tortugas llegan a vivir hasta 150 años, alcanzan la edad reproductiva a los 30, lapso difícil de alcanzar por la amenaza de predadores naturales como los tiburones, o peor aún, por los hombres.
Actualmente el proyecto es asesorado por biólogos de la Universidad de Guadalajara, pero la iniciativa partió de la señora Rosario Cruz Virgen, quien desde hace casi 4 meses comenzó protegiendo los nidos que encontraba por la playa.
En su diario caminar, la señora Cruz Virgen encontraba nidos de huevos de caguamas expuestos a los hueveros, personas que se dedican a robarlos y luego venderlos ya que pese a ser una especie en extinción y tener un alto contenido de colesterol y protozoos, hay quienes han llegado a comerse 40 huevos de un tirón. Los pagan a 3 pesos cada uno.
La conservación de las especies es de enorme importancia. La desaparición de una de ellas lleva a la proliferación de otras, que empiezan a ser nocivas por su abundancia.
Para la próxima temporada, los Natupeques participarán en la vigilancia y cuidado de los nidos de huevos de tortugas, que por un prodigioso instinto conservan en la memoria su terruño y regresan a desovar exactamente a la misma playa donde nacieron.