Por: Miguel Angel Casillas Barajas
Tepic, Nay, Don Miguel, le escribo esta historia esperando sea publicada en ese importante medio informativo Gente y Poder del que ya soy asidua lectora y los felicito a todos por ese periodismo que nos apasiona tanto.
Este suceso que le voy a comentar pasó en mi casa y creo que merece ser conocido por sus múltiples lectores (as) ya que es un hecho real y heróico que se suscito el pasado 22 de Octubre en mi casa ubicada por la calle sabino s/n de la col. Moctezuma, donde vivimos su servidora Ma. Guadalupe Aparicio, mi hijo el niño de ocho años de edad que lleva por nombre: Alexis Solís Aparicio y nuestra mascota que responde al nombre de: SPINKI.
Los Hechos
Esa tarde del día 22 de Octubre era una tarde como cualquier otra, yo acababa de llegar de mi trabajo, (soy trabajadora de la brigada Roja del gobierno), y me dirigí Al baño para darme una refrescante ducha; dejando a mi hijo Alexis jugueteando alegremente en la sala de mi casa con nuestra mascota un perro doberman que como anteriormente dije se llama: Espinki, y que tiene 6 meses de edad ,poco después, salí del baño y me dispuse a preparar la comida, mientras que Spinki y mi hijo Alexis seguían divertidos correteando por diversas partes de la casa. En un descuido que tuve, ambos subieron a la azotea y ya estando en la parte de arriba, a Alexis se le hizo fácil escalar una barda que mide aproximadamente un metro de altura y Que da hacia la calle, quedando muy cerca de los cables de la alta tensión que cruzan por mi casa, la cercanía de su cabecita con los cables de alta tensión activó la corriente y la descarga eléctrica no se hizo esperar, según mis vecinos, me dicen, que se formó un arco de voltaje entre la cabeza de mi hijo y los cables, la intensidad de la energía desatada hizo que mi hijo empezara a convulsionarse por la descarga de voltaje que estaba recibiendo, fue entonces cuando Spinki mi perro, al observar que algo anormal le sucedía a su compañero de juegos y amigo, sin pensarlo un segundo, se abalanzó encima de él y mordiéndolo de la pantorrilla del pie izquierdo, prácticamente lo jaló hacia abajo de la barda, recibiendo también el perro, parte de la descarga eléctrica.
Al ser impactados por la corriente, ambos quedaron tirados en el piso de la azotea semiinconscientes y convulsionándose.
Afortunadamente minutos antes de perder el sentido el heróico Spinki, lanzó varios aullidos agudos de manera lastimosa, que al escucharlos yo, en ese momento reaccioné y me percaté que mi hijo y su mascota no estaban en la sala de la casa y me di cuenta también que habían subido a la azotea de mi casa. De inmediato corrí angustiada para ver que estaba sucediendo, encontrándome con un cuadro desgarrador. Por un lado, yacía inconciente mi hijo con el pelo y parte de su cabecita quemada y casi encima de él Spinki, también convulsionándose y humeante de su pelo por el impacto brutal de la corriente.
En esos momentos pensé lo peor, yo había escuchado anteriormente que muy pocas personas habían podido sobrevivir al impacto de una descarga eléctrica de esa magnitud, y me horrorice solo de pensar en ello. Sin pensarlo un minuto más, tomé a mi hijo entre mis brazos y corrí como desesperada a buscar ayuda o un taxi que me llevara de inmediato al IMSS para que le brindaran atención médica de urgencia. Al salir con mi hijo en brazos, me encontré con un taxi, pero pese a que le rogué para que me llevara, el taxista se negó a subirnos argumentando que estaba fuera de servicio, esos minutos perdidos por la falta de solidaridad del taxista son angustiantes y casi lloraba por la desesperación, la angustia y la rabia de que no me hubiera levantado el taxi, pero afortunadamente, siempre hay gente buena. Un vecino que miró mi desesperación y angustia de inmediato se prestó para llevarme en su carro a la clínica del IMSS.
fue así que al llegar a la sala de urgencias, fuimos atendidos rápidamente, pero debido a la magnitud de las lesiones y la gravedad del caso, fuimos trasladados de inmediato al CMO (Centro Médico de Occidente) a la ciudad de Guadalajara para que mi hijo recibiera atención mas especializada.
Hoy en día, puedo darle gracias a dios que Alexis se recupera satisfactoriamente así como también el valiente y heróico Spinki. Ambos se encuentran perfectamente, solo presentan algunas heridas en su cuerpo por las quemaduras recibidas de la corriente eléctrica, pero nada de gravedad, ambos se recuperan satisfactoriamente y están listos para seguir jugando, afortunadamente no hay daños de gravedad que lamentar. Todo, gracias a esa acción valiente que mi mascota tuvo, le salvó la vida a mi hijo y hoy vive para contarlo.
Quiero Aprovechar este medio informativo para hacer extensivo mi mas profundo agradecimiento a todo el personal del IMSS, esa gran institución por la invaluable atención médica que mi hijo ha recibido.
Sin la intervención eficaz y oportuna del personal médico y enfermeras, de esa noble Institución, difícilmente hubiera podido salvar la vida mi hijo Alexis.
¡Gracias a todos de corazón!
Ya Usted señor Miguel y al
Sr. Director del periódico también
Por publicar esta historia.
-**Nota de la redacción**-
-Este medio informativo es de Ustedes,
Nuestra solidaridad Y
Pronta recuperación para Alexis y
Para el valiente perrito Spinki
Escríbeme: miguelcb_tn@hotmail.com
No te limites.