ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-
Finalmente dos de los tres jóvenes que habrían tenido vinculación con el asesinato del profesor jubilado Alfonso Beas Luna, ocurrido la semana pasada, fueron puestos a disposición de un Juzgado para Adolescentes en tanto que al otro se le dejó en libertad.
Si bien inicialmente existía la interrogante en torno a si los muchachos efectivamente tienen menos de 18 años de edad, ayer fue precisado que ambos cuentan con 17 años por lo que no serán objeto de una acusación penal, aun cuando el cadáver de Beas Luna, de 65 años de edad, presentó más de 50 heridas producidas con cuchillo.
Los jóvenes resultaron beneficiados con una reforma legal de hace poco más de dos años, cuando la edad penal fue cambiada de 16 a 18 años de edad. Es decir, si no se hubiera realizado esa modificación legal, los involucrados ahorita estarían enfrentando una acusación por homicidio calificado, que en el estado tiene una penalidad mínima de 20 años de cárcel y máxima de 50 años.
Por el contrario, al ser menores de edad, la sanción máxima que podrían recibir es de 20 años de internamiento y la mínima de 10.
Este martes el Juzgado para Adolescentes resolverá la situación legal de los dos jóvenes.
Tal y como es del dominio público, la noche del martes 24 de noviembre fue asesinado el profesor Alfonso Beas en su domicilio del fraccionamiento Villas de la Paz, junto a la colonia Los Fresnos en esta ciudad.
Durante la madrugada del miércoles, antes de que el cadáver fuera encontrado por sus familiares, policías estatales detuvieron a los tres jóvenes mientras viajaban en un automóvil de la víctima, a exceso de velocidad, e incluso llevaban consigo otros objetos robados. También se les encontraron dos cuchillos con sangre del agraviado.
Según datos recabados, efectivamente se confirmó que uno de los jóvenes fue recogido en un domicilio por los otros dos, pero después de que se suscitó el crimen, por lo que fue puesto en libertad. Le habían dicho que un tío de ellos les prestó el vehículo para que salieran a divertirse.