José María Castañeda
SANTIAGO.- El lamentable descuido de una persona adulta arrojó por consecuencia trágicos resultados al fallecer un niño de tan solo un año y 10 meses de nacido al caer a una fosa de agua en donde habían vertido una sustancia identificada como asuntol mismo que sirve para desgarrapatizar el ganado vacuno.
De acuerdo a la información proporcionada al reportero por parte de la dirección de seguridad pública se señala que el menor quien en vida respondía al nombre de William Gallardo Fragoso, se encontraba en el domicilio de una tía de el, cuyo nombre es Teresa Fragoso Bravo, de 37 años de edad quien habita el un domicilio de la calle avenida de las ámericas, s/n en el poblado de Puerta de Mangos, mencionando la mujer que su sobrino se encontraba jugando en el corral del domicilio perdiéndolo de vista por unos minutos por lo que al llamarlo y al ver que no respondía de inmediato llamó a uno de sus hijos de nombre, Luís Antonio Sánchez Fragoso de 16 años de edad quien instruyendo que su primito se encontraba sumergido en el agua de la fosa se metió y con la mano comenzó a buscarlo localizándolo aún con vida, por desgracia en el trayecto de Puerta de Mangos, a esta ciudad al ser trasladado en un taxi, ya que la ambulancia tardaba en llegar el pequeño William Gallardo Fragoso, falleció no por ahogamiento sino por intoxicación.
Y pues aquí la pregunta que toda la ciudadanía se hace por qué las autoridades de salud permiten que dentro de una comunidad se construya una fosa en donde se vierta agua con garrapaticida, para bañar los hatos de ganado vacuno para librarlos de garrapatas, esta irresponsabilidad de parte de las autoridades sanitarias, y el descuido de una persona adulta cobraron la inocente vida de un menor que comenzaba a abrir los ojos a la vida, dejando a sus padres sumidos en una onda pena, descanse en paz el menor William Gallardo, y a sus afligidos padres les deseamos una cristiana resignación.