ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-
Hasta el último día de noviembre, en el estado se tenían contabilizados 63 suicidios, lo que significa un nuevo récord negro puesto que el año pasado se contabilizaron 61, mientras que en el 2007, 46 decesos.
Una constante que se advierte en los suicidas es que mayoritariamente son hombres los que deciden quitarse la vida, en comparación con las mujeres. Por ejemplo, de los 63 citados, 53 eran varones.
Llama la atención que el grueso de los suicidas se concentra en gente muy joven o en edad productiva. Es el caso de que 18 de los suicidas tenían entre 31 y 40 años edad; 14 más apenas contaban entre 21 y 30 años; otros 12 oscilaban entre los 11 y 20 años. Igualmente, 11 suicidas tenían de 41 a 50 años de edad; cinco se encontraron en el rango de 51 a 60 años; y los restantes tres por encima de los 61 años.
Un dato que es importante destacar es la influencia que tienen el alcohol y las drogas en el suicida. Basta referir que 19 de los enlistados se quitaron la vida luego de consumir bebidas alcohólicas; seis más lo hicieron bajo el influjo de las drogas; mientras que otros cinco habían consumido ambas cosas.
El ahorcamiento continúa siendo la forma más común para quitarse la vida. 47 personas así lo hicieron; 11 más utilizaron arma de fuego; tres ingirieron raticida; uno, plaguicida; y otro, pastillas.
Respecto al estado civil que muestran los suicidas, los solteros lideran la lista con 39; casados eran 14; siete vivían en unión libre; y tres eran divorciados.
Durante el presente año, los meses de julio y octubre han sido los más altos en suicidios, con nueve casos cada uno. Febrero fue el más bajo con tres.
En cuanto a la ocupación, se conoce que los trabajadores del campo sumaron 14; 11 eran albañiles; seis eran estudiantes; un médico; mientras que los restantes tenían ocupaciones diversas.