Por Juan Carlos Ceballos  


Solo hasta que la auditoría que realiza la Secretaría de la Contraloría se podrá conocer si hay irregularidades en la PGJ y por lo tanto en estos momentos no se puede pensar en que el Procurador de Justicia tenga que solicitar licencia o separase del cargo, ya que debe estar en su cargo para facilitar la documentación que le soliciten los encargados de dicha revisión y al conocerse los resultados, el gobernador Ney González Sánchez tendrá que hacer lo que considere conducente.

Así lo dio a conocer el presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso Local, Roberto Lomelí Madrigal, agregando que la auditoría se está realizando debido a que hubo rumores de irregularidades, pero nadie ha presentado pruebas de que existan problemas, por lo que la confianza sigue depositada en el funcionario hasta que se demuestre que hay malos manejos de los recursos que se obtienen en dicha dependencia si es que los hay pero hasta el momento todo marcha bien..

Reconoció que esta auditoría se hace para aclarar algunas dudas acerca de los cobros que supuestamente se hacían y que no llegaban a su destino, pero de ello no hay prueba de que se esté haciendo mal uso de esos recursos “por lo que esperemos hasta conocer el resultado de la auditoría para saber lo que en consecuencia corresponda”.

Al mismo tiempo indicó que este tipo de auditorías no solo se hacen en la PGJ, sino en todas las dependencias del Ejecutivo Estatal, ya que todo recursos del gobierno estatal está bien destinado y en este caso no es la excepción, pero es sano que se realice una investigación de este tipo porque así la sociedad nayarita conocerá que no hay problema alguno en cuanto al uso de los recursos de la PGJ se refiere.

Lomelí Madrigal destacó que el Procurador no necesita solicitar licencia ni separarse del cargo en este caso, ya que mientras no se le conozcan malos manejos, el gobierno estatal no puede tomar decisiones a la ligera, porque eso sería como perderle la confianza a uno de sus funcionarios sin tener pruebas fehacientes de lo que solo se conoce por rumores.

Destacó el legislador local que los funcionarios que están realizando la auditoría no son trabajadores de la Procuraduría, sino pertenecen a la Secretaría de la Contraloría General del Gobierno del Estado y por lo tanto “debemos tener confianza en que los resultados serán totalmente neutrales y nadie puede juzgar a un funcionario al que no se le ha detectado ninguna irregularidad en su encargo”.

Aseveró que el Procurador no es un funcionario al que se le pueda tener una duda ya que no se le ha  acreditado una conducta que dañe, perjudique o afecte a la sociedad desde sus funciones, por ello, en lo personal y seguramente el poder Legislativo y el Ejecutivo, hasta el momento tienen plena confianza en las acciones realizadas por el Procurador, quien seguramente habrá de otorgar todas  las facilidades a los funcionarios que la Contraloría destine para esta revisión.

Indicó que la sociedad está atenta a los resultados de esta revisión y seguramente habrá de resultar falso totalmente de lo que se acusa a la Procuraduría sobre algunos cobros indebidos o que no llegaron a su destino, pero de ello “nadie podemos hablar hasta conocer los resultados de la auditoría en proceso”.