José María Castañeda
SANTIAGO.- Ni duda cabe que el poder a los pendejos marea, y entre este selecto grupo podemos enlistar a la arquitecto Lilia Ruvalcaba, quien labora en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, quien ayer chamaqueo al conductor del noticiero de las 14 horas Luís Miguel Medina Torres, a la ex directora de Express Santiago Liliana Peña.
Lo anterior fue porque los periodistas antes mencionados luego que salieran de un programa de noticias que se edita a las 9 de la mañana al pasar por las calles Juárez y Bravo, se percataron que albañiles rehabilitaban una casa de las que están inscritas como monumentos históricos, propiedad de la familia Santoyo Rodríguez, por lo que al preguntar los reporteros si la rehabilitación se llevaría a cabo estrictamente bajo las normas que rige el INAH la representante de esta institución adoptando una actitud de diva con calzaletas de orcapollo, para acceder a responder a las preguntas solicito que se acreditaran como periodistas y que le dijeran el medio para el que laboraban, y pese a que Luís Miguel, casi al punto de soltar el llanto de impotencia le saco hasta el acta de bautismo, impertérrita la representante del INAH los ignoro olímpicamente o lo que es igual los mando a la chingno.
Aquí considero que le faltaron tablas a los reporteros ya que en este tipo de situaciones se saca la grabadora se acciona y se le pone a quien desea entrevistarse y de acuerdo a las preguntas que estos formulen es como se les puede refutar, y es que no es posible que una servidora pública como es el caso de esta mujer, quien por cierto les pidió que le llamarán señorita arquitecto, ufff y recontra ufff, se niegue a proporcionar información a la prensa máxime cuando se cuestiona en torno a la rehabilitación o remodelación de casonas que son consideradas monumentos históricos.
Recordamos cuando nos tocó entrevistar al propio Méndez Lugo, cuando este era representante en Nayarit del INAH y se remodelaba la casa que perteneció a Chema Acevedo, y que hoy es propiedad del Gordo Porras, en aquella ocasión tanto Méndez Lugo, como el Gordo Porras, respondieron a todas las preguntas que le hicimos los reporteros, eso es ser un servidor público y no la fantoche que se identificó como arquitecto y dijo llamarse Lilia Ruvalcaba.