ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-
Lo que el lunes 25 por la mañana no consiguió el homenaje de cuerpo presente en honor al efectivo de la Policía Estatal Josué Omar Zamora Vázquez, fallecido en cumplimiento de su deber tras una balacera ocurrida el jueves 21, sí lo logró por la tarde la fiesta celebrada por el cumpleaños del gobernador Ney González Sánchez: la presencia de la plana mayor de los funcionarios públicos de los tres poderes.
Si lo anterior suena cruel, más despiadado parece el escenario puesto que la pachanga fue en La Quinta Nenajusto a un costado de las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), por el bulevar Tecnológico, salida a Guadalajara. A ambos inmuebles los divide una barda.
Es decir, mientras en la PGJ lloraban el deceso de Zamora Vázquez, sepultado al mediodía del lunes 25, a un costado de ahí, el gobernador, muchos diputados locales y legisladores federales, la mayoría de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, así como numerosos funcionarios y amigos, disfrutaron de una fiesta que inició poco después del mediodía y se prolongó ya entrada la noche.
Son estilos de gobernar, responde uno de los asistentes a la fiesta cuando se le señala la ausencia de los representantes de los tres poderes en el homenaje al agente fallecido.
Además del festejado, efectivamente a la fiesta acudieron el magistrado Jorge Armando Gómez Arias, presidente del TSJ, diputados, entre otros personajes públicos del momento.
Otro funcionario que acudió a La Quinta Nena revela que después de las nueve de la noche la fiesta continuaba.
Por la mañana del lunes 25, el gobernador realizó una gira por el municipio de Jala, visita que fue divulgada oficialmente. Festejaba trabajando, se anunció.
EL CORAJE
Durante el homenaje al policía estatal, una empleada que conducía la ceremonia por error mencionó los apellidos del agente como Vázquez Zamora. ¡Zamora Vázquez!, se escuchó una voz, corrigiendo, en la explanada de la Procuraduría General.
El dolor, el coraje era latente.
Policías estatales con años de trabajo advierten los riesgos con el mensaje de abandono enviado por el Gobierno del Estado.
Entre nosotros hemos platicado y vemos que no hay respaldo. Hay mucha molestia, policías que dicen que para la próxima –balacera- mejor hay que llegar tarde. Había algunos dispuestos ese día, durante el homenaje del compañero, a tomar la palabra y exigir la presencia del gobernador. Al final se contuvieron, pero la gente está dolida, se siente abandonada.