*Denuncia a delincuentes promotores de miseria
*Al fracaso proyecto sexenal
*Merolicos invaden Nayarit
Jaime Tapia López.- El mensaje televisivo del gobierno del estado reza: SINO DENUNCIAS NO TE QUEJES el anuncio se siente agresivo, pero posiblemente obedezca al fracaso presidencial al combate a la delincuencia, principalmente al campo del narcotráfico. Seguramente el presidente Felipe Calderón junto con sus asesores, más los que callaron para no contraponer a su jefe, nadando de muertito, creyó que combatir el comercio informal que representa el narcotráfico, era cosa de un plumazo o acudir a un baile de guante blanco. Para el caso, el presidente Calderón, se entregó al ejército y éste disciplinadamente obedeció, con los resultados ya conocidos por todos los mexicanos. La intervención del ejército fue muy cuestionada, hasta criticar mismos militares, que los actuales jefes militares pecan de obedientes, al no cuestionar al máximo jefe, sobre operativos internos que ponen entre dicho el prestigio del ejército mexicano, como sucedió en el 68 en Tlatelolco, en la ciudad de México, donde dejó un amargo sabor de boca a todos los ciudadanos que habitan a lo largo y ancho este país. Esta mancha donde murieron y torturaron a miles de estudiantes, el ejército no se la quitará, por lo que debe ser muy cuidadoso de obediencias que pongan entredicho su prestigio, porque ha aceptado en este sexenio quehaceres que sólo competen a las policías preventivas y para su intervención, nadie le ha declarado la guerra excepto los zapatistas, donde la prudencia del gobierno federal se antepuso en hora buena a una masacre, pese a que hubo quiénes querían ver correr sangre. Ahora el trillado combate a la delincuencia, a dejado mal parado el prestigio del ejército a quien el presidente Calderón, dijo, confiarles dicha tarea, claro, el tal combate ha alcanzado fama mundial, pero poniéndose en el primer lugar mundial en muertes violentas y, desde luego, sabemos, venida de las fuerzas armadas y policíacas del país en aras de erradicar uno de los cáncer que padece la sociedad. Y como siempre lo hemos dicho, sólo uno, ya que el país está plagado de este virus, que se inicia desde las instituciones gubernamentales y los grandes consorcios, hasta los sindicatos y mini de ellos en menos proporción. El proyecto presidencial de este sexenio, no dio los resultados que esperaba la derecha que actualmente está en el poder y los observadores ciudadanos, ya dieron por hecho que el combate anunciado a la delincuencia terminará en un fracaso a finales del sexenio calderonista y el cáncer quedará o se institucionalizará como lo está en todas las áreas nuestro motor económico. Se está recurriendo a la denuncia ciudadana como último recurso, con la amenaza que de no denunciar, los responsables del fracaso al COMBATE A LA DELINCUENCIA, será la ciudadanía y no el gobierno de la federación. El gobierno debe saber que México, desde hace mucho, aceptó convivir con la corrupción y que no hay familia (con muy contadas excepciones) que no tenga un familiar metido en la maña, ya sea empresarial, institucional, sindical, comercial o de alineamientos varios, por lo que la denuncia pedida vía mensajes televisivos, se pone en entredicho, porque está de por medio la seguridad del denunciante, que esa, nadie se la segura ¿ Pero será posible que el gobierno ocupe de soplones cuando todo corre a la vista? Basta ver los carros, las residencias y lo bonito que gastan y se pasean los funcionarios públicos y políticos, para que el gobierno que al parecer, se siete honrado, los meta en cintura y de ahí, los demás seguirán. En Nayarit, pudiera tener éxito la campaña de la denuncia, ya que es el estado donde más madrinas y soplones hay al grado de exportar a otras entidades. FACHENDA: ¿Cuándo nos quitará el gobierno del estado a tanto chantajista merolico que en nombre de Dios, estafa a inocentes ignorantes que acuden a sus bendiciones? Y como burla hasta se anuncian en los medios electrónicos ¿Que acaso este estado es una tierra para baquetones? Una investigación a conciencia desterraría a estos chantajistas que vienen de otros países hacer su agosto. Basta con darnos cuenta lo que les cuesta el tiempo en televisión, para imaginar sus ganancias. PROVECHO.