IN MEMORIAM
JUANA SÁNCHEZ VILLA
Dama nayarita infatigable constructora en madre transformada
tecualense de amor y arraigo, rostro matiz de canela ojos de azabache,
expresivos y vivaces, brazos y manos bronceados en el perol
zurco y simiente de Camalota
abrazadora cuna, suave y mullida de tu infancia amada
arrullo de ave canoras, y pájaros de oficio carpintero.
Alborada de garzas en desliz
juventud pasajera, vernácula jornada
en esmeralda y oro bordada
despertaste a la vida, llanto y soplo divino
orgullosa mestiza; de nombre Juana
costeña bravía y alegra; castiza de apellido Sánchez
revolucionaria Adelita; mexica de abolengo materno Villa.
Nostalgia
Nuestro encuentro amoroso en romería a Huajicori
te evoca en febrero, fastuosa Candelaria cubierta de flores
perfumada en sempasúchil y azucenas de San Juan
inmaculada de ceras, pólvora y folklor
con gracia, luces aureas arracadas
trenza provinciana, rebozo de Santa María
desnudez de plata, sencilla y honrada
te envuelven humo y tabaco aromas del día
tus plantas transitaron la sierra madre
entrañas metal aurifero y argento
desde Acaponeta, Totorame, Quiviquinta y Pachecos
matices de llamarada, jacarandas, Azalea, Amapa y Cedro
que regalan aroma y simiente que viajan al ábrego
que acarician, que pueblan pencil y llanos en sinfonía de
perfume y letanía de colores!!
Despedida
Tu imagen santa en mayo se retrató en lontananza
aún recuerdo tu mano agitando el rebozo de despedida
abril fue testigo fiel de nuestro llanto y abrazos en Tepic
sin pensar en la muerte, duermes, sin plenilunio ni alborada
tranquilidad y silencio; después susurro en el rosario
los bronces eternos de la parroquia doblan duelo por ti
a través de mi llanto tu rostro quedó gravado en lágrima
suspendida consternado, en soliloquio te escribo estos versos
con destino a la eternidad.
Alberto Rubio Aranda
Tecuala, mayo de 1984
Poeta y Romero