Deja un muerto, un herido y dos probables levantados el ataque contra ocupantes de un automóvil, ayer al mediodía.
Por ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-
Mientras un hombre asesinado a balazos yacía dentro de un automóvil blanco, por la avenida Rey Nayar, a unos 250 metros del acceso principal a las instalaciones de la feria, los relatos de quienes trabajan en esa zona en comercios, o de quienes iban pasando, pintan la magnitud del tiroteo.
Se oyó de la chingada, muy feo y grité: ¡písale cabrón!, relata un joven que pasaba por el lugar con un amigo y escuchó la balacera a corta distancia.
Una señora que atiende un negocio de venta de comida apunta: yo nada más oí los balazos pero no vi nada. Varios de los clientes corrieron hacia adentro y otros para fuera. Nos tiramos al suelo y cuando pudimos, bajamos la cortina.
El atentado contra los ocupantes del automóvil marca Toyota, con placas 5RQG268 de California, se produjo faltando unos minutos para las dos de la tarde, mientras circulaban por la Rey Nayar en dirección a la avenida Río Suchiate; sin embargo, al llegar frente a las instalaciones de la Salsa Huichol les impidió el paso una camioneta Suburban color blanco, que obviamente transitaba en sentido contrario.
Ahí iniciaron los disparos contra el automóvil, cuyo conductor pudo maniobrar en reversa más de 100 metros hasta terminar deteniéndose frente a un negocio de lava carros. Nuevamente hubo más balazos. En el asiento delantero, del lado del copiloto quedó el cadáver de quien habría llevado el nombre de José Noe Camacho López, de aproximadamente 30 años de edad, con domicilio en Santa Cruz de Camotlán, municipio de Ahuacatlán.
La identidad del ahora occiso fue proporcionada por Agustín Pardo Carrillo, de 25 años, quien resultó herido durante la balacera, pero no de gravedad. Incluso, durante más de media hora se le mantuvo en el lugar del atentado, dentro de una ambulancia.
Pardo Carrillo habría citado a las autoridades que en el automóvil viajaban otros dos acompañantes, que fueron levantados por los atacantes, cuyo número habría sido de al menos seis y se alejaron en dos vehículos.
CERCA DE LA FERIA
En el lugar fueron recogidos decenas de casquillos correspondientes a armas tipo AK-47 cuernos de chivo y de R-15. El automóvil Toyota presentó la entrada de numerosos balazos en el cofre, así como en el parabrisas.
Policías estatales, municipales y elementos del Ejército acudieron al lugar del atentado, lo mismo que Fernando Carvajal Cazola, secretario de Seguridad Pública Estatal.
La balacera inmediatamente fue relacionada con la feria que inició el jueves 25 de febrero, puesto que ocurrió a corta distancia y es vigilada por cientos de policías. Por cierto, a un costado del acceso principal a ese lugar está el destacamento de la Policía Federal, división Caminos, y junto a éste se encuentran oficinas de la Secretaría de Gobernación.
Es decir, el atentado de la Rey Nayar seguramente impactará en la disminución de los asistentes a la feria.
A pesar de la magnitud de la balacera, no se reportaron víctimas ajenas al vehículo ya mencionado, aunque muchos balazos impactaron en otros vehículos estacionados y en distintos negocios de la zona. En uno de estos, por ejemplo, un jefe de familia apuntó que no entendía lo que pasaba cuando vio que su hija se aventó al suelo y le gritaba para que hiciera lo mismo. Ella ya había escuchado los balazos. Una camioneta de su propiedad recibió varios impactos.
La avenida Rey Nayar es sumamente transitada a la hora en que ocurrió la balacera.
Tras los hechos, a lo largo de la tarde se escucharon distintas versiones extraoficiales, por ejemplo que habrían ocurrido más tiroteos en el libramiento carretero, o que el Ejército tenía rodeadas varias casas de seguridad de narcotraficantes.
(Información de este reportero puede consultarse en Internet: relatosnayarit.blogdiario.com)