*Urge más presencia militar y federales
*Prevenir más que atacar efectos
*Somos víctimas del crimen o de políticos?
Jaime Tapia López .-
La riña entre los hombres de negocios prohibidos siguen dando la nota roja, sin que nadie sepa hasta cuando terminará esta guerra. El gobernador, Ney González, y su gobierno, han quedado fuera de estos desaguisados que al decir verdad lo dejan muy mal parado ante la sociedad. Por otra parte el ejército, la fuerza armada más confiable para todos los mexicanos, no se ha puesto a la altura de las circunstancias, pues da la impresión que no cuenta con los suficientes recursos económicos y materiales para entrarle con todo el poder que representa la institución ¿Cuántos militares estarán trabajando para darnos la seguridad que reclamamos? ¿A caso no es prioridad la seguridad social? Desde luego que el reclamo viene porque la federación lo metió en el ajo, so pretexto que las policías locales estaban contaminadas y la Policía Federal Preventiva (PFP) no ha satisfecho las expectativas reclamadas, por lo que la pregunta vuelve: ¿Entonces tendremos que inventar otra policía o tendremos que revivir al Santo enmascarado de plata? ¿O de plano ya empezó la guerra como hace cien años la iniciaron los también delincuentes roba vacas villistas quienes posteriormente se aliaron con los ideólogos? ¿Antes la revolución la iniciaron los delincuentes gavilleros y ahora los narcotraficantes y demás? Por dios, parece de ciencia ficción, pero al menos en Nayarit, bien que mal estábamos dentro de la media de la seguridad que requerimos al grado que el gobernador, se sentía orgulloso de no aparecer en las líneas rojas y declaraba que en Nayarita vivíamos en la tranquilidad. Todos los nayaritas sabemos, que la droga y las armas de alto poder, ocupan su espacio en los delitos federales y como fue la federación quien alborotó el panal, de antemano sabemos que son los que tienen la mayor responsabilidad y en Nayarita casi, casi, se puede decir que nos tienen adieta y pese a que saben que estamos viviendo días difíciles, repito, el Ejército trae poca movilización y la PFP, igualmente. Bastaría con que las fuerzas federales auxiliadas por la Policía Preventiva Estatal y municipal, mantuvieran un despliegue organizado de fuerzas por la ciudad, para que las cuentas a cobrar entre desordenados fueran más difíciles y ausentes. La intención de una buena organización es con el objeto de prevenir y no como ahora en día que esperan a atacar los efectos y, en eso no quedamos. Urge que las policías, todas, tiren la modorra y se organicen, pero eso de que la PFP o el Ejército quieran traer a los estatales y municipales como sus changos y no como compañeros, mengua el estado de ánimo y desde aquí ya empiezan mal y mientras los nayaritas sufren las consecuencias. Si de veras la federación está en guerra con los autores del comercio ilegal, aquí en Nayarit sólo les pedimos restablezcan el orden y hagan más presencia en las calles y colonias de esta ciudad y los municipios, de lo contrario el diablo se siente libre y de haber presencia policíaca, ésta intimida o dificulta cualquier acción eso es todo, hace falta presencia. Ya no es tiempo de buscar culpables, los culpables ya lo hemos dicho, están disfrutando de sus millones, tantos, que ni sus herederos se los van acabar. A un siglo de los cambios sociales en nuestro país, se repite la historia, el régimen de gobierno esta sangrando, esta agonizando, y los que están, les tocó bailar con la fea, por lo que urge que Ney, exija o suplique en bien de los Nayaritas, que tanto fuerzas federales y estatales se coordinen no con el afán de matar o detener a nadie sino de prevenir las balaceras. FACHENDA: El columnista, Hugo Rodríguez, tituló el día de ayer ¿SOMOS VÍCTIMA DEL CRIMEN ORGANIZADO O DE POLÍTICOS? También podría haber titulado ¿SOMOS VÍCTIMAS DE POLÍTICOS ORGANIZADOS O DE CRIMENALES? Los caciques son organizaciones políticas. A quien le vamos, a melón o a sandía; el melón sabe a sandía y la sandía a melón. Los presidentes, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y Luís Echeverría, Gilberto Flores Muñoz, fueron asesinos tan cobardes, como los más criminales que hoy se puedan perseguir. Recordar a Rubén Jaramillo a quien mataron con todo y su familia, a ferrocarrileros, médicos, estudiantes, campesinos y párele de contar ¿Quiere más?.PROVECHO.