José María Castañeda


SANTIAGO.- Tal y como se viene dando año con año los productores de tabaco, a la hora de recolectar la cosecha se encuentran con el enorme problema de la falta de mano de obra según denuncia hecha ayer por el secretario de la asociación rural de interés colectivo Eulalio Martínez Ceja.

El Chivo Martínez, como es popularmente conocido el regidor originario del poblado del Limón, dijo ayer al ser entrevistado en los bajos de la presidencia municipal, dijo que a los problemas que enfrentan los productores por cuestiones climatológicas donde la cereza del pastel fueron los vientos huracanados del pasado 2 de febrero, vientos que según las palabras técnicas que mencionó el presidente de la ARIC, Rodolfo Coronado, encamó las plantaciones afectadas y que para levantar las plantas de la aromática hoja del suelo, originó una habilitación extra de dinero por parte de las empresas al productor, logrando salvar parte de la cosecha, pero ahora ya no la cuestión climatologica, sino la falta de mano de obra en el campo viene a darle la puntilla al productor, ya que añadió angustiado el Chivo Martínez, la cosecha se nos está secando en la mata.

Yo hable con una cuadrilla que tengo de indígenas en la sierra y que año con año vienen a ayudarme a trabajar, sin embargo es probable que este año no vengan sencillamente por que están ocupados trabajando en la nueva presa que se construye en la sierra de donde son originarios.

Y pues las penurias para los productores de tabaco aún no acaban, ya que primero fueron las lluvias, luego los vientos huracanados, más tarde es la escasez de mano de obra los que los mantienen arrodillados, sin embargo falta lo peor, la robadera de sartas en galera, o chapil, luego que las mismas empresas parece ser que toleran esto último diría Humberto Montero, también regidor y delegado de la ARIC en el poblado del Corte esto en la margen izquierda del río, cuando en una reunión se le daba un premio a un productor por exceso de producción, cuando tomé la palabra y les dije que no se valía que premiaran a quien produce más porque sencillamente compra sartas robadas, y eso todos en el rancho lo sabían, después de esto se hizo un receso y cuando regresamos a la sala me dijeron que usted Zapato, no, puede ingresar a la sala, fíjate por decir la verdad me castigaron así las cosas para los productores de tabaco, a quienes cuando no les llueve les llovizna, finalizó.