Por Enrique González Rodríguez
Un día no es suficiente para reconocer toda la labor fuerte, poderosa y maternal que realizan las mujeres. El día 8 de marzo con bombo y platillos se anuncia una serie de actividades relacionadas con la mujer, pero ¿y los restantes 364 días del año? Simple y llanamente se olvidan de su existencia.
Es una amarga realidad que vivimos no sólo en nuestra entidad nayarita, ni en nuestro México lindo y querido, sino en el resto del globo terráqueo. La mujer, en muchos rincones del Mundo, aún continúa siendo un cero a la izquierda; no tienen derecho a decidir ni por su propia existencia, mucho menos por su conveniencia.
En el Congreso del Estado, por ejemplo, hoy habrá de llevarse a cabo un evento donde se revelarán a las nuevas Consejeras Estatales del Instituto de la Mujer de Nayarit, INMUNAY. Un evento donde decenas de féminas de distintos estratos sociales, representantes de las más diversas instituciones tanto públicas como privadas y No Gubernamentales, se darán cita para atestiguar las decisiones de la Comisión respectiva en la XXIX Legislatura.
Indudablemente que es una loable labor el representar y ser voz de las mujeres nayaritas así como muy importante la labor que se realiza al interior del Congreso del Estado La duda es si al resto de las mujeres nayaritas, se les realizará un evento especial y específico, donde sea reconocida la labor de la trabajadora, de la esposa, madre, abuela, ama de casa, consejera, confidente y demás cualidades propias de la mujer mexicana, que a pulso se ha ganado el reconocimiento como el Sexo Fuerte, porque a pesar de su bondad, amor, cariño y supuesta fragilidad, de frágiles no tienen absolutamente nada. La mujer es el ser vivo de esta tierra más fuerte que pudiera existir. Para su creación fue utilizado un molde que lamentablemente se rompió y que ningún otro Ser podrá asemejarle ni por error.
Vaya pues nuestro reconocimiento, admiración y respeto a todas las mujeres hoy, mañana y todos los días de la existencia.