Enrique González Rodríguez
(PRIMERA PARTE)
Santa Ma. Del Oro, Nay.- Ingresar al corazón de la monumental ingeniería mexicana denominada Central Hidroeléctrica El Cajón, no es nada sencillo; hay que cruzar varios puntos de minuciosa revisión vehicular, así como mostrar identificaciones oficiales.
El Ingeniero César Humberto Sandoval Dávila, empleado de la Comisión Federal de Electricidad, CFE, fungió como guía luego de haber dado trámite a los oficios correspondientes para obtener el permiso especial y dar acceso a un grupo de personas inquietas por conocer de cerca, por entrar a las diferentes áreas de la Central Hidroeléctrica y admirar la majestuosa obra en cuya construcción se ejercieron cerca de un millón de dólares; sus pruebas de operación iniciaron hace tres años.
Con apenas 55 empleados que prácticamente viven en las instalaciones de la Presa El Cajón, rebautizada por el Gobernador Ney González Sánchez bajo el nombre de Leonardo Rodríguez Alcaine, la Central Hidroeléctrica funciona las 24 horas del día durante los 365 días del año de manera ininterrumpida. El trabajo se acrecienta en la temporada de lluvias, pero este año casi no llovió, por eso la presa está en un nivel bajo, comentaba con cierta nostalgia uno de los encargados de la seguridad que dan acceso previa autorización a los visitantes, luego de asegurarse que el recorrido realizado hasta ese momento había sido satisfactorio para un servidor, así como para el resto del grupo que comandaba el Regidor del Ayuntamiento de Tepic, por el Partido Verde Ecologista de México, Ingeniero Roberto Rodríguez Medrano.
Paso a paso, desde el primer punto de revisión e ingreso a la magna obra samaoense, el Ingeniero César Sandoval nos fue guiando, explicando paciente y detenidamente el funcionamiento de la Central Hidroeléctrica, que es la más grande en el mundo en su tipo, y desde el más insignificante de los detalles, hasta las enormes grúas que pueden soportar 70 toneladas, tuvo a bien explicarnos.
Este proyecto hidroeléctrico generó alrededor de 10 mil empleos durante su construcción; una construcción precisada como fusión de la tradición con la naturaleza, y la irrupción de la obra de ingeniería de la CFE un esfuerzo por armonizar la mano del hombre, la preservación ambiental y la antropología.
Los lugareños, indígenas preferentemente, no tienen que pasar por ningún tipo de revisión. Es parte de los convenios que en su momento se llevaron a cabo para la construcción del megaproyecto. Mitos y leyendas inmemoriales de un mestizaje que poco a poco va acrecentando, pero al mismo tiempo armonizando con los indígenas. Una diversidad cultural que con visión, planeación, organización y sincronía dieron paso a una monumental obra que prácticamente se opera sola; la mano del hombre, antaño se requirió para erigirla, hoy sólo es necesaria para su control y distribución de la energía eléctrica que, fiel a una Ley de la Física, es materia que ni se crea, ni se destruye, simplemente se transforma.
Nayarit tiene las condiciones para ser el enclave más importante de la República Mexicana en cuanto a generación de energía hidroeléctrica se refiere. Las Presas de Aguamilpa y El Cajón dan cuenta de ello. Entre mexicanos y nayaritas electricistas hay experiencia, voluntad y pasión por su trabajo. En El Cajón, todos y cada uno se avoca a cumplir con sus responsabilidades; desde quien vigila los accesos, como quien tiene que vigilar en el interior de las instalaciones, el cuarto de máquinas, el complejo equipo de cómputo, o bien, el comedor, una edificación octagonal que es el centro de una bien diseñada área de descanso con cuartos equipados para habitar, áreas verdes y de relajación.
A lo largo del Río Lerma Santiago se han construido varias presas hidroeléctricas. Nayarit ya tiene dos en funcionamiento, y más en planeación: Pozolillo y Cucharas, cuyas aguas se pierden en el Océano Pacífico, pero pronto se incorporarán al potencial hidroeléctrico, beneficiándose todos los mexicanos.
La Comisión Federal de Electricidad, apuntó el ingeniero César Sandoval Dávila abastece el 97% de la necesidad eléctrica en el país. Cuenta con la calidad y excelencia suficientes para que la CFE sea reconocida como una empresa de clase mundial. En El Cajón se produce la décima parte de toda la energía hidroeléctrica de México. Está diseñada para soportar los altibajos de consumo que se requieren en los hogares nayaritas, abasteciendo de energía eléctrica al comercio y dependencias gubernamentales, incluyendo la energía que se requiere para iluminar las calles y avenidas de ciudades y poblados nayaritas.
El Cajón es parte de un grupo de 27 proyectos que conforman el Sistema Hidrológico Santiago, con un potencial hidroenergético de 4.300 MW. De este sistema, sólo se ha desarrollado 32%, representado por la construcción de seis centrales. El Cajón ocupa el segundo lugar en potencia y generación.
Su embalse contribuye a regular los escurrimientos de su cuenca y beneficia a la Central Aguamilpa, ya que al recibir su vaso las aportaciones reguladas del río, incrementan su generación firme y se reducen las probabilidades de derrama por el vertedor.
Este aprovechamiento permite la generación de energía eléctrica mediante dos unidades de 375 MW cada una, por lo que se tiene prevista una generación media anual de 1.228,64 GWh.
El Cajón se encuentra a 47 km en línea recta de la ciudad de Tepic, en dirección sureste. En el Estado de Nayarit al oriente de la Ciudad de Tepic en los municipios de La Yesca y Santa María del Oro, en terrenos comunales del poblado Cantiles, sobre el río Santiago a 60 km aguas arriba de la C.H. Aguamilpa; sus coordenadas geográficas son 21° 25 41 de latitud norte y 104° 27 14 de longitud oeste.
Saliendo de Tepic y tomando la carretera a Guadalajara, en el km 30 se toma la desviación a Santa María del Oro. Después de recorrer 20 km pavimentados se continúa por otros 40 km de pavimento y se llega al sitio del proyecto. La precaución al conducir no está de más, ya que lo mismo se puede observar a lo largo de la carretera un animal salvaje como zorros, tlacuaches y liebres, que semovientes arreados por un grupo de lugareños o simplemente solos, pastando; así también, por los constantes deslaves se observan en el pavimento desde gravilla y piedras de mediano tamaño, hasta rocas de más de un metro de altura.
CONTINUARÁ