José María Castañeda


SANTIAGO.- Pese a las buenas intenciones del director de seguridad pública el Acaponetense Martín Cedano, los policías mañosos siguen enlodando el buen nombre de la corporación al bolsear a los borrachitos, principalmente que bajo el argumento de faltas al reglamento de policía y buen gobierno cae en sus garras.

Prueba de lo anterior es la valiente denuncia pública que hiciera la mañana de ayer la señora Inés de Jasso, quien señaló en un medio electrónico que el pasado lunes su esposo Baudelio Jasso Machain, quien cuenta con 69 años de edad se salió de su domicilio ubicado en la calle prolongación Donato Guerra, para en forma posterior acompañado de algunos de sus amigos tomarse unas cervezas. Lo malo del caso es que aproximadamente a las 11 de la noche cuando transitaba por la calle Allende rumbo a su domicilio en el cerro grande, este se vio obligado a realizar una necesidad fisiológica en la vía pública cosa que fue aprovechada por un grupo de policías municipales, quienes bajo el argumento de atentar contra la moral fue detenido y subido como fardo a la parte posterior de una camioneta pick up habilitada como patrulla, esposado de las manos y como si esto no fuera suficiente los policías que lo resguardaban sin ninguna consideración le pusieron las patas sobre su espalda en un alarde de prepotencia.

Sin embargo lo peor estaba por venir ya que se presume que en el transcurso del recorrido de la calle Allende a las instalaciones del Cereso Regional Jasso Machain, fue despojado de aproximadamente mil 880 pesos dejándole los cuicos en un acto de magnanimidad 120 pesos para la cruda, le dijeron entre risotadas. Inés de Jasso, al día siguiente al acudir a preguntar a la barandilla si se encontraba detenido su esposo, le dijeron que si, por lo que al preguntar que había hecho para ser detenido le dijeron en respuesta que por faltas a la moral y por oponerse al arresto, por lo que tras pagar 400 pesos de multa se lo entregaron, solamente para encontrarlo golpeado del rostro argumentando los policías municipales que solo se había golpeado en la pared de las celdas, y al preguntar que donde había quedado el dinero que traía Baudelio, y que traía arriba de 2 mil pesos los jenízaros se concretaron a señalar que era todo lo que traía en los bolsillos, y que si le faltaba dinero era porque a lo mejor se lo había dado a alguna puta todos dijo la denunciante se lavaron las manos, por lo que añadió ahora no hay que cuidarse de los ladrones, sino de los policías quienes realizan la doble labor cobran como policías, por actuar como discípulos de chucho el roto seguiremos informando.