Por ÓSCAR VERDÍN CAMACHO

(Información y foto)


El calorcillo que ya se siente al mediodía provocó cierto agotamiento. Entrecerraba los ojos y sentía el cosquilleo en los párpados que anuncia cansancio. Pude ver cuando el guitarrista abordó el camión de servicio público y se detuvo en el pasillo, a unos dos metros de mí.

José Miramontes Cortés, de 57 años, no sería uno de los malos cantantes que abordan los camiones para ganarse unos pesos. Nativo de La Yesca, resultó con buena voz y en un instante puse atención a la letra de la canción, al sencillo sonido de la guitarra.


Yo no soy de esos que al verse solos

quiera matarse o vengar su amor

por el contrario yo la bendigo

por ese amor que una vez me dio.


Hoy la que venga muy bienvenida

si quiere irse, nomás se va

hay vendrán otras, otras y otras

hoy la que sea, pa’ mi es igual.


Finalizada la canción, unos segundos después José inició la segunda de su repertorio. Una muchacha alegre, también pasajera, se le unió con su voz al reconocer la canción.


En un camión pasajero

de esos que van pa’ Sonora

yo iba cansado y con sueño

cuando subió una señora

con unos ojazos negros

deverás encantadora.


Por ahí llegando a Los Mochis

yo le vi buenos modales

le pregunté que de ónde era

me dijo que de Nogales

iba para Magdalena

a visitar a sus padres.


Entre Obregón a Hermosillo

platicamos muy bonito

me gusta usted para amigo

y se me arrimó un poquito

pero en Santa Ana de plano

se dejó dar un besito.


Sabroso beso en la boca

pero que nadie nos vea

que importa si aquí es Caborca

Agua Prieta o Cananea

iba para Magdalena,

ahora voy pa’ donde sea


En Santa Ana y Guatabambo

siempre fui muy maltratada

si no me ha querido tanto

no me trajera abrazada

a usted lo mandó algún santo

para que yo lo encontrara.


Guaymas y Puerto Peñasco

no crean que los he olvidado

es que durmió entre mis brazos

en San Luis Río Colorado,

cantándole a sus ojazos

le canto a su lindo estado.


El reconocimiento al cantante fue unánime: todos los pasajeros le obsequiamos unas monedas. Fue agradable el rato que nos hizo pasar. Brotaron de pronto las ganas de aprender a tocar guitarra.

La letra de las canciones fue anotada según la grabación respectiva.