El reflujo gastroesofágico, es el desplazamiento del contenido del estómago hacia el esófago y la garganta, enfermedad que si se trata con antiácidos no prescritos por el médico, existe el riesgo desarrollar esofagitis (inflamación y ulceración) con daño en la mucosa del esófago que pudiese degenerar en cáncer.

Está enfermedad se puede disminuir el reflujo y las manifestaciones clinicas si se reduce el consumo de irritantes (chile, grasas, alcohol, café), harinas (tortilla, pan, pastas), carbohidratos (chicharrones), refrescos; también se debe evitar el tabaquismo, los ayunos prolongados y el uso de ropa ajustada. Así mismo, la obesidad es otro factor que la propicia.

La Coordinación de segundo nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, destacó que al menos una vez en la vida, todas las personas han sufrido de reflujo gastroesofágico. Particularmente en los bebés se debe a la inmadurez del músculo que se abre para permitir que entren los alimentos al estómago y luego se cierra para impedir que los alimentos se regresen.

Cuando los ácidos vuelven al esófago, lo lesionan porque se encuentra recubierto de un tejido mucho más sensible, situación que termina por irritarlo e inflamarlo, causando dolor en el pecho y un ardor como quemadura.

Hay medicamentos que también provocan el reflujo gastroesofágico. Así mismo, los antiácidos que se ingieren para el control del los síntomas del reflujo, generan un menor movimiento del intestino por lo que se presenta esteñimiento y esta situación a su vez provoca distensión abdominal y retardo en el vaciamiento gástrico.

El esófago no está preparado para soportar los ácidos que se regresan continuamente del estómago. Lo que trae como consecuencia otras alteraciones, sobre todo de las vías respiratorias; más cantidad de saliva, más flemas, se tose mucho y puede estar asociado con problemas de asmas bronquiales y hasta con neumonía por aspiración.

Ante estos antecedentes, se hace la siguiente recomendación, primero y la más importante: no automedicarse, ya que sí el problema de agruras es progresivo, pero sólo se controlan los síntomas, no se busca el diagnóstico clínico oportuno para saber si hay otras lesiones u otro trastorno del estómago o esófago. Es recomendable también que al dormir se levante la cabecera de la cama 15 cms. Aproximadamente para evitar la posición horizontal y evitar el reflujo.

Finalmente, si el malestar es permanente, se exhorta a los pacientes con este padecimiento buscar atención médica de inmediato, ya que la degeneración celular de un esófago que continuamente es dañado por los ácidos del estómago, puede llegar a una neoplasia (cáncer), advirtió el especialista del IMSS.