Por José María Castañeda


SANTIAGO.- Este pasado domingo llegó a su fin la llamada feria de la mexicanidad que se lleva a cabo en la capital del estado con una participación según las cuentas alegres que presentaran los organizadores de más de 300 personas que abarrotaron los stands que se instalaron dentro del perímetro ferial.

Sin embargo no todo fueron buenos comentarios para los actores que de una manera u otra fueron factores para que se realizara esta edición de la feria, ya que al inicio de la misma la presidenta del comité directivo estatal del partido tricolor, anunció con bombo y platillo que en las 20 poblaciones que conforman la entidad se pondrían camiones para que todo aquel que quisiera acudir a la feria lo hiciera absolutamente gratis.

Cosa que provocó la inconformidad sobre todo de amas de casa quienes querían llevar a sus hijos a la feria, y que no pudieron hacerlo porque sencillamente a la presidenta del partido, la Arquitecta Griselda Esparza, simplemente se le olvidó mandar los camiones a las comunidades de la zona norte, como de la zona sur, por lo que creemos que los oídos a la presidenta del partido le deben de haber zumbado cuando menos durante el tiempo que duro la festividad, ya que fueron muchas las amas de casa, principalmente las que se lamentan por no haber podido llevar a sus hijos a la feria, y se la mientan a la presidenta del partido por el lapsus brutus que tuvo al olvidar un compromiso que ella adquirió al anunciar por medio de spots de la radio que enviaría camiones a los poblados para que nadie se quedara con las ganas de visitar la feria de la mexicanidad.

Y bueno pues primeramente fue la presidenta del PRI nacional, Beatriz Paredes Rangel, quien se vio inmersa en un escándalo al haber firmado un convenio con el también presidente pero este del PAN, Cesar Nava, y ahora a la que traen las amas de casa permítaseme la palabreja aplicada como manojo de hediondilla es a la arquitecta Griselda Esparza, por su falta de palabra, ah sal.