Por Fernando Gutiérrez Meza


Hay muchas versiones de posibles prospectos del Partido Revolucionario Institucional PRI para buscar la candidatura del gobierno del Estado, tanto de una corriente política u otra, o algún probable -caballo negro- que pudiera surgir unos meses antes que dicho instituto celebre su convención para elegir a su -gallo-, pero mientras tanto varios andan trabajando en su afán de subir al ring y mantenerse en la gracia del electorado que con su voto determine finalmente por tal o cual personaje.

Tras la derrota del PRI en el 99 se vinieron una serie de triunfos de parte de sus candidatos a diferentes puestos de elección popular, al menos en el primer trienio de la administración estatal, pero luego los desaciertos y perdidas de ayuntamientos y diputaciones federales en distritos que el PRI consideraba el triunfo; cuestión que no sucedió, debido que regidores, gobernantes municipales y funcionarios incondicionales de éstos trabajaron en contra de los abanderados del tricolor, todo en su afán de evitar tener más sombra a futuro, lo que significa que hicieron la parte que le toca pero en contra de Ney que tiene el control político de nuestra entidad.

Fueron dos derrotas recientes las que tuvo el PRI en el 2009 en que se celebran elecciones para diputado federal, una en la persona de la joven Jocelyn Fernández Molina en el distrito dos, otra en el tres con Alfredo Zmery de Alba; solamente se obtuvo el triunfo en el distrito uno que es donde se pretendía perder con es su candidato Manuel Cota Jiménez. Ante ese cambio de panorama llegan al Congreso de la Unión dos mujeres nayaritas que fueron Ividelisa Reyes del PAN y Martha García del PRI, mismas que se subieron al ring rumbo a la elección del 2010, aunque habrá de esperarse un poco para conocer si alguna de ellas abandera una alianza de partidos como candidata al gobierno.

Seguramente que el posible sucesor del PRI al gobierno de Nayarit, deberá ser un prospecto que goce de –discreción y madurez política-, factores muy importantes para llegar ese puesto tan trascendente y en que se decide la vida y desarrollo de una entidad con sus 20 municipios como en el caso de Nayarit, que pese a los comentarios y acciones negativas ha hecho el actual jefe del poder ejecutivo Ney González Sánchez, que sabe cómo sí hacer las cosas.

Dentro de los prospectos con que pudiera jugar el PRI se cuenta con Raúl Mejía o Gerardo Montenegro Villa, quienes actualmente se desempeñan como senadores de la república y cada uno dentro de sus funciones ha trabajado en favor de su sector. Han surgido otros nombres como el caso del doctor Manuel Narváez Robles, actual líder del Poder Legislativo que ha demostrado tener discreción y madurez política al que no deben descartar como un posible -gallo- para suceder a Ney en el cargo.

Otro andan en campaña es Alejandro Galván, quien de unos meses a la fecha ha logrado posicionarse al grado que de jugar por un distrito electoral para diputado o alcalde de determinado municipio pudiera ganar a su contrincante, aunque para la silla de Abasolo y México todavía le falta, pero en otra oportunidad pudiera buscarla y hasta ganar.

Sin embargo, hay otros –calientes- que quieren boli y no traen veinte, pero no cuentan con la discreción y menos madurez política para llegar al cargo que tiene Ney, lo que significa que cavarán su tumba de seguir con su loca carrera de querer ser gobernadores y no respetar las reglas del juego y hacer equipo con los grupos, en fin cada quién actúa como le place.

Por cierto, este miércoles el gobernador del Estado, Ney González Sánchez, luego de concluir un evento en casa de la Cultura que se ubica en avenida México e Hidalgo, se traslado caminando rumbo a su despacho de palacio de gobierno, mientras que en ese lapso cual es su costumbre saludo afectuosamente a su gobernados que también transitaba por la nueva avenida Bicentenario.

El agradable mandatario estatal era acompañado de funcionarios de primero, segundo nivel y algunos periodistas que seguramente traían alguna gestión que plantearle; aunque llamó la atención que Ney hizo un alto en la popular cafetería –Diligencias-, en donde saludo a propios y extraños tanto los clientes de la primera mesa, lo mismo que a otros que estaban más dentro, incluso, hasta a algunos que normalmente hablan mal de su persona y obviamente de su gobierno, lo que hace demostrar que el mandatario no es rencoroso y sabe perdonar, no de balde se encuentra en el animo de la gente y con suerte que en otro momento pueda llegar a la presidencia de la república.