José María Castañeda
Santiago.- Comienza a enseñar el cobre el presidente (sic) del comité de la feria Efraín Barrios Castañeda, al negarles el derecho a los vecinos de la avenida Amado Nervo, de presenciar el convite de las jóvenes que participan en el certamen para elegir a quien será la reina de las fiestas de mayo versión 2010.
Efraín Barrios Castañeda, quien es ampliamente identificado con el remoquete del Bécquer, ha hecho de nuestra máxima festividad lo que ha querido, desde negarse a pagar las convocatorias a los medios escritos del año pasado, hasta a negarles la información de todo lo que se relaciona a la realización de los eventos a las autoridades superiores como es el caso del secretario del ayuntamiento, Rodolfo Rodríguez, y hasta al mismo presidente municipal, Sergio González García.
Por eso para el Bécquer, el haber cambiado el trazo por donde como ya era tradicional pasaba el convite donde mostraban al pueblo su belleza costeña, las jóvenes participantes para que con éste preámbulo los santiaguenses normarán su criterio para elegir a quien consideraban la más bella, ayer no estuvimos de acuerdo con las gracejadas del jefe de prensa Luís Miguel Medina, quien fiel a su estilo de no tomar nada con la seriedad que el caso requiere, hacía alusión de que el vivía en el fraccionamiento la quinta ubicado al poniente de la ciudad y que desde allá se trasladó al sitio establecido por el Bécquer, para que pasara el convite, sin embargo la respuesta de este servidor fue en el sentido de que no se podían cambiar viejas tradiciones al libre albedrío, y que había personas que por lo avanzado de su edad no podían disfrutar del convite sino era desde la puerta de su casa.
Nomás falta le dije al comunicador oficial que Barrios Castañeda, fiel a su costumbre de hacer las cosas al revés, quiera cambiar el recorrido del desfile del rompimiento y que en ves de que lo haga como ya es tradición por la calle 20 de noviembre lo haga por la calle Juárez, o por la calle Zaragoza, que al fin y al cabo como ya lo ha expresado entre el circulo de amigos que tiene a nadie tiene que informarle de lo que hace o deja de hacer, mandando con estas expresiones a chingar a su madre a sus jefes, disculpando la expresión pero es que hablar de este tipo de sujetos me atrofian el hígado, seguiremos informando.