El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, a través de la coordinación de salud reproductiva de los Programas Integrados de Salud -PREVENIMSS-, prioriza la consulta pre-concepcional, la cual es definida como la atención otorgada preferentemente a la pareja o a la mujer que desea embarazarse, para identificar su estado de salud y los factores de riesgo que pueden condicionar daños a la salud de la madre y el feto.

El objetivo es lograr que las mujeres se embaracen en las mejores condiciones de salud, controlando y/o modificando sus factores de riesgo reproductivo, para que puedan cursar un embarazo saludable y un adecuado desarrollo del feto, resaltó la Coordinación de Salud Reproductiva.

Al identificar los factores de riesgo reproductivo, se estará en condiciones de evitar o disminuir toda característica o circunstancia en una mujer en edad fértil, no embarazada que se pueda asociar con un incremento de la probabilidad de enfermar o morir en caso de embarazo, y este riesgo reproductivo involucra al producto de la concepción y se asocia a un incremento de la morbi-mortalidad perinatal.

Los factores de riesgo reproductivo pueden ser tanto biológicos, como sociales: entre los primeros destacan la edad menor de 20 años o mayor de 35 años; hipertensión arterial sistemica, diabetes mellitus, cardiopatía, cáncer de cualquier tipo, obesidad, dos o más abortos o perdidas o partos prematuros, dos o más cesárea previas, el antecedente de 5 o más embarazos, antecedente de preeclampsia o eclampsia en embarazo anterior.

Así como hemorragia obstétrica en embarazos previos, productos macrosómicos -bebés de más de 4 kilogramos de peso-o con defectos al nacimiento, entre otros. Con la presencia de cualquiera de estas condiciones se considera que la mujer presenta alto riesgo reproductivo, obviamente, cuando se suma mas de un factor, el riesgo se incrementa notoriamente.

Respecto a los factores sociales, sabemos que las mujeres solteras, cuando el embarazo es no deseado independientemente del estado civil, los factores económicos, medioambientales y estilos de vida adversos, la mala-nutrición, la violencia intrafamiliar y el trabajar en actividades que generan riesgos al embarazo, también exponen a la mujer a mayor riesgo sobre todo si se combinan uno de estos factores sociales, con los biológicos, produciéndose en este caso una sinergia desfavorable.

Mención especial merece el sobrepeso y la obesidad, ya que en México más de un 60 por ciento de la población adulta la padece y en nuestro país el 30.6% de las mujeres que se se embarazan tienen sobrepeso. Asimismo un Índice de masa corporal igual o mayor de 30 se relaciona con un incremento en el riesgo de: diabetes, preeclampsia y eclampsia, trombo embolismo, cesáreas así como el riesgo de hemorragias postparto e infecciones.

En ese sentido, el IMSS hace un llamado a todas la mujeres que tengan planeado embarazarse a que soliciten cita en su unidad de medicina familiar para evaluación pre concepcional, en donde se les realizará valoración del riesgo reproductivo, exploración física integral que incluye: evaluación del estado nutricional, exploración vaginal y detección de enfermedades crónicas de acuerdo a la edad de la mujer.