Desechan argumento de José Jerónimo Camacho de que no quería cometer el daño que finalmente hizo: matar a dos inocentes.

Por ÓSCAR VERDÍN CAMACHO


TEPIC.- El argumento de José Jerónimo Camacho Gutiérrez, de que en noviembre del 2008 no quería matar a dos personas que perdieron la vida a balazos, durante un atentado a las puertas del centro nocturno Hilo Revee, fue desestimado por un juzgado federal que analizó el amparo promovido por el detenido.

El Juzgado Primero de Distrito del centro auxiliar de Zacatecas, que estudió el juicio de garantías 702/2009 –número que corresponde al Juzgado Primero de Distrito de Amparo Penal de esta ciudad-, concluyó que en la actitud asumida por Camacho Gutiérrez, la noche del 23 de noviembre del 2008, sí quedó claro que su intención era lesionar a los empleados del citado antro porque le impidieron ingresar al mismo, al encontrarse ebrio.

Añadió el juzgado federal que aún cuando José Jerónimo no consiguió herir a los trabajadores del Hilo Revee, y de que justificó que no conocía a quienes resultaron muertos, sí buscó hacer daño y no se trató de un accidente el que disparara el arma de fuego que portaba, una pistola calibre nueve milímetros.

Es decir, finalmente sí cometió la agresión que pretendía llevar a cabo, aunque en diferentes personas.

A pesar de que perdió el juicio de amparo, Camacho Gutiérrez podría interponer el recurso de revisión ante un Tribunal Colegiado.

A lo largo del juicio original, que se ventila en el Juzgado Primero Penal de esta ciudad, se ha pretendido concretar una modificación en el delito de homicidio calificado que se achaca al detenido, precisamente justificando que no conocía a quienes murieron. Sin embargo, como ya fue citado, su argumento ha sido desestimado.

La noche del 23 de noviembre del 2008, alcanzados por las balas afuera del Hilo Revee, perdieron la vida el profesor Alfonso Carretero Morales, de 45 años, y la estudiante María Dolores Ruiz Bañuelos, de 23, ambos del Instituto Tecnológico de Querétaro.

En esos días, Tepic fue sede de una convención nacional de institutos tecnológicos. Alfonso y María Dolores formaban parte de la delegación de Querétaro.

Tras su captura, al ser presentado ante los medios de comunicación, el sujeto justificó: andaba bien cruzadome siento mal pero no fue mi intención, espero me perdonen. Tiré al aire, yo no quería hacer eso, yo quisiera que traten de entender que estoy arrepentido.

(Más información de este reportero en Internet: relatosnayarit.blogdiario.com)