Por Edmundo Virgen


El combate que inició el gobierno federal contra las mafias del crimen organizado desde el año 2006 ya suma en el presente año, según datos oficiales del mes de abril, más de 22 mil ejecuciones en todo el país y las miles que aún se le adjudicarán a la actual administración federal, con lo cual supera con mucho la cifra de muertos registrada en la guerra del Golfo Pérsico, llamada Tormenta del Desierto, en la que se estima hubo unos 25 mil saldados caídos y donde los Estados Unidos utilizando toda su maquinaria de guerra invadieron la república Irak y tomaron prisionero al dictador Saddam Hussein . En México la situación esta peor, la guerra contra el narco que inició el gobierno federal sin contar con el aval del pueblo de México no sólo ha afectado a miles de familias inocentes que sin deberla han perdido a un ser querido, ahora hay quienes suponen que esta guerra ya ha cimbrado los cimientos del partido en el poder con la desaparición del Jefe Diego. El clima de violencia que se ha generado en todo el país ha orillado a los criminales más audaces que existen en México a atacar al gobierno federal donde más les duele. Primero fue el avionazo en céntrica zona del Distrito Federal donde perecieron importantes funcionarios del gobierno federal y donde también en tierra perdieron la vida muchos inocentes cuyos familiares al ser entrevistados por reporteros de medios nacionales con odio relacionaron el accidente como una consecuencia de la guerra que enfrenta el gobierno con las bandas del crimen organizado. Ahora las mafias decidieron tocar al partido en el poder en donde más le duele y eligieron como su víctima a uno de sus personajes más emblemáticos y de más influencia, el Jefe Diego, a quien le bastaba una llamada telefónica para sugerirle al presidente de la república el rumbo de la política mexicana y lo mismo hacía con diputados y senadores a quienes desde un exclusivo restaurante les daba indicaciones sobre su trabajo legislativo, seguramente era el panista más influyente. Hoy este importante político mexicano está desaparecido, no se sabe nada de su paradero y hay quienes piensan lo peor, pero también son muchos los que tienen la esperanza de que aparezca sano y salvo, ojala y así sea por el bien de la estabilidad en México, por que si así de plano, en el extranjero ya se habla de México como uno de los países más inseguros, ahora con este tipo se sucesos negativos las cosas empeoran y la buena imagen se deteriora cada vez más. Esperemos que este no sea el caso.

Aunque los tepicenses quisiéramos seguir gozando de esa tranquilidad que hasta hace apenas un par de años todavía disfrutábamos y presumíamos en todo el país por haber sido considerados por las estadísticas como la segunda ciudad más segura de México, hoy en día no es posible decir esto por que los sicarios de los carteles de la droga no se ponen de acuerdo, siguen disputándose el mercado y como consecuencia, se siguen presentando, enfrentamientos armados, ejecuciones, balaceras y además muchos vehículos transitan por las calles de la ciudad con gente armada hasta los dientes a quienes no se les puede ni mirar a los ojos por que se pueden ofender. El más reciente atentado fue contra la televisora local XHKG donde tenemos varios amigos reporteros y cuyas instalaciones durante la madrugada del lunes fueron blanco de cientos de disparos del tipo Cuerno de Chivo, hecho que condenamos todos los compañeros de la prensa, también dirigentes empresariales, representantes de partidos políticos y miembros de la sociedad civil, condenan estos hechos violentos contra empresas que cumplen con la noble labor de informar. Por cierto, el propio gobernador del estado Ney González, en entrevista para la televisión local, dijo a la población nayarita que él ya no confía en el número telefónico 089 para denuncia anónima; Es mejor marcar dijo, Lada 800 del ejército o de la Marina. Así están las cosas.