Por: MARIO LUNA
Mayo 17.- De manera por demás reprobable, los diputados del Partido de Acción Nacional, han mostrado un gran miedo y temor por hablar sobre la desaparición de Diego Fernández de Ceballos, toda vez que a pesar de que se les ha estado insistiendo vía telefónica para ser entrevistado sobre este caso, omiten responder a las llamadas.
Desde que se conoció la noticia del presunto secuestro y posterior llamado del ex dirigente nacional de ese partido Manuel Espino, quien lo daba y afirmaba que se encontraba ya muerto en un campo militar del estado de Querétaro, se quiso entrevistar al diputado Ángel Castro Mata, quien no ha querido dar contestación a los cuestionamientos sobre esta desaparición.
Si duda lo que se demuestra únicamente es que desconocen el caso y que además no les interesa para nada, o sencillamente no conocen quien es el Jefe Diego en el PAN, ello, porque tampoco ellos son panistas y en este caso sencillamente hay que reconocer que tienen toda la razón para no expresar algún comentario sobre este tema.
Lo que si es necesario es que el dirigente estatal panista, Ramón Cambero, meta a la escuelita sobre todo a todos aquellos que por no cumplírseles sus caprichos en sus partidos donde se decían que eran partidarios de hueso colorado y que a la primera de cambios al no darles cumplimiento a sus caprichos personales, pues sencillamente se salieron renunciando de esos partidos para encontrar refugio en el blanquiazul, en donde ni siquiera se han mortificado por conocer sus estatutos, así como la propia historia que le ha dado vida, ni siquiera saben quienes son sus fundadores pero ya se dicen panistas.
Otro de los que no quieren hablar sobre el caso Diego es el diputado calenturiento, rabo verde de José Manuel Bautista Arias, mejor conocido como el Chavo Bautista, quien tampoco ha querido hacer comentario sobre este acontecimiento.
Del diputado ratón Miguelito Bernal, pues este monta perros tampoco sabe nada del caso y prefiere andarse escondiendo para que no le pregunten nada.