La apatía demostrada en la educación de nuestros hijos (as) por el personal docente de la secundaria general Leyes de Reforma número 1, me llamó poderosamente la atención tras que acudiéramos al centro de estudios secundarios a invitación que nos hiciera el conocido ambientalista Ignacio Vallarta Chan.
La idea original del prestigiado agricultor era la de mostrar unos documentales a los estudiantes de la escuela secundaría, sobre la destrucción que estamos haciendo de nuestro planeta tierra, y que debemos de hacer para conservar lo que aún nos queda, sin embargo mi primera desilusión fue ver como el director un maestro de apellido Parada, no se encontraba y el subdirector Alfredo Jiménez, imperturbable veía como los minutos pasaban y no se exhibía el documental al parecer por un problema técnico.
Hay que hacer mención que Nacho Vallarta, pretendía exhibir estos documentales para despertar la conciencia de los educandos, ya que mañana viernes se llevará a cabo un programa de reforestación de árboles en la cancha de fútbol, que le fuera expropiada a la familia Carvajal, y que hoy luce abandonada y llena de arbustos, por lo que Vallarta Chan, metió a limpiar el área donde se trasplantarían los arbolitos dos metros antes de llegar a la barda perimetral, por lo que sus trabajadores en donde se destacaba el Tecuala afanosamente laboraban.
Este tlacuilo buscando guarecerme de los rayos solares y las altas temperaturas de casi 40 grados nos ubicamos bajo la fronda de un árbol, donde se encontraban varios jóvenes estudiantes ya que era la hora del recreo, pero cual va siendo nuestra sorpresa que el lenguaje utilizado por hombres y mujeres cuya edad no alcanzaba los 16 años, era característico del lenguaje que utilizan los arrieros y que me disculpen estos personajes de la vida cotidiana por la comparación y es que las mentadas de madre, y las frases donde se mencionaba el aparato reproductor masculino estaba a la orden del día, pero lo que más nos sorprendió fue cuando un estudiante confianzudo abrazo, a una joven de segundo año, quien espeto creo que me quieres hacer el amor, sin embargo al ver mis venerables canas y mi pronunciado abdomen rectificó y dijo creo que me quieres violar en público, paga aún que sea el cuarto de un hotel baboso.
Nunca hemos sido admirados del lenguaje que se emite en algunos centros de trabajo, Lo que si nos sorprendió fue que este léxico se utilizara en la secundaria de esta ciudad, más tarde vimos como una joven estudiante se le prendió por atrás a otra simulando que estaban practicando el acto sexual, luego tuvimos que hacernos a un lado como el perico ya que un joven de alrededor de algunos 14 años arrojó desde el segundo piso su mochila, misma que cayó a pocos centímetros de donde estábamos sentados, y como colofón dos jóvenes estudiantes se liaron a golpes a un costado de la cancha de juegos mismos que afortunadamente al ser observados por un maestro de educación física fueron turnados a la dirección por lo que al abandonar el lugar me quedó la duda sobre si llegue a una escuela secundaria donde los alumnos hacen lo que les da su real gana, ante la mirada indiferente de los maestros, o si habría llegado a un centro de readaptación para menores infractores.
Lo cierto es que la secundaria general aquel plantel de estudios del que tanto nos llenábamos de orgullo, hoy se encuentra convertido en una sucursal de la lagunilla, así las cosas desgraciadamente en la secundaria general leyes de reforma de esta ciudad.