Por Brígido Ramírez Guillén / Decano del periodismo en Nayarit .- Al ver transitar por ese camino tan sinuoso de la política a los tres aspirantes a la gubernatura del estado, nos preguntamos ¿Qué buscan con su ir y venir por todo el territorio nayarita realizando reuniones privadas, eventos públicos, de contacto con las gentes, sin presentar planes y programas de trabajo para desarrollar en un futuro cercano, sin delinear acciones que pueden ponerse en práctica en caso de que su proyecto se haga efectivo y se haga realidad su sueño por el que luchan?.... No hay propuestas firmes de los Senadores Raúl Mejía González y Gerardo Montenegro Ibarra, mucho menos del hombre del sombrero, Roberto Sandoval, alcalde de Tepic.Sus discursos no son abiertos sobre sus aspiraciones, sino que cada uno trata de cubrir con papel de oropel que tras esos actos políticos buscan la gubernatura de Nayarit.Cuántas veces no vemos en los diarios locales a Roberto abrazando a un niño, a una mujer de la tercera edad, conviviendo con jóvenes, con colonos y campesinos con lo que trata de demostrar de que está muy cerca de su pueblo. A Gerardo Montenegro se le mira en las fotos de los periódicos en convivios, con sectores de escasos recursos económicos ofreciéndoles apoyos a través de tienditas, con artículos a bajos precios o también organizando reuniones en paseos y plazas públicas con padres de familia y sus hijos, en donde se les enseñan cosas prácticas de arte y cultura. Raúl Mejía no se queda atrás, sino con otros tipos de iniciativas se acerca a la sociedad para hacerse presente como un aspirante fuerte al gobierno de la entidad. Los tres se abstienen de que se les considere que están haciendo pre-campañas, sino que cumplen con su responsabilidad como representantes populares, ya sea en función de senadores de la república o presidente municipal. Los ciudadanos y sobretodo los comentaristas políticos los tienen bien identificados en sus aspiraciones por ocupar la silla de gobierno que dejará Ney González Sánchez. Lo hemos repetido en anteriores colaboraciones que sólo uno será el candidato a gobernador y su nombre resaltará a la hora en que el Partido Revolucionario Institucional lo proclame como su abanderado.Recordemos que en los años en que el PRI ocupaba Los Pinos, era el Presidente de la República en turno quien determinaba quién sería el candidato a gobernador.Tan es así que en aquellos tiempos en que el partido Tricolor era todo poder a través de su presidente de la República, se decía con toda certeza que los gobernadores, senadores y diputados federales correspondían al Jefe de la Nación y los alcaldes y diputados locales, al gobernador de cada entidad. Nadie lo dudaba y nadie lo objetaba que así se decidían las sucesiones de gobierno, en donde no se dejaba sentir la voluntad ciudadana, sino que las denominaciones venían desde el centro, con los llamados candidatos de unidad. Ya no funcionan en estos tiempos aquellos famosos sobre lacrados con los nombres de los amarrados, ni las auscultaciones, mucho menos las consultas a la base sino que pude volver a aplicarse el método más práctico, el de las imposiciones, el del dedazo. Esto hace surgir en cada estado un tapado de los aspirantes a la gubernatura, o sea, que entre los que se mueven en torno a ese puesto de elección popular puede estar el bueno hasta que extienda su dedo el o la que tiene en sus manos la conducción de la política nacional, en este caso Beatriz Paredes, presidenta del Revolucionario Institucional. Aquí en Nayarit desde hace meses los comentaristas políticos manejan los nombres de aquellos que a su juicio cuentan con alguna posibilidad de llegar a la recta final, tomando en cuenta el currículum vitae de cada uno dentro de los cargos públicos ya administrativos o políticos, así como su permanencia en el activo y sobre todo al ser considerada su fuerza e influencia de aquellos que los apadrinan.. Porque la experiencia demuestra que es necesario que cada precandidato tenga su padrino si se quiere caminar por el sendero de la sucesión con más fuerza y con mayor esperanza de alcanzar su objetivo. Los gobernantes nayaritas, todos tuvieron su padrino cuando aspiraban a la candidatura: José Limón Guzmán, Francisco García Montero, Julián Gascón Mercado, Roberto Gómez Reyes, Rogelio Flores Curiel, Emilio M. González y Celso H. Delgado. La suerte política de Limón Guzmán y García Montero dependió del hombre fuerte de Nayarit, don Gilberto Flores Muñoz; Gascón Mercado fue hechura de Gustavo Vaz, político mexiquense; Roberto Gómez Reyes, tuvo todo el apoyo de Octaviano Campos Salas, Secretario de Industria y Comercio en el régimen de Gustavo Díaz Ordaz; Flores Curiel ascendió por el respaldo firme de Luís Echeverría, su compadre y padrino; Emilio M. , González Parra contó con la fuerza de Fidel Velázquez, líder nacional de la CTM y Delgado Ramírez superó todo obstáculo al recibir el espaldarazo de un influyente grupo de senadores. Raúl Mejía González, Gerardo Montenegro Ibarra y Roberto Sandoval ¿Cuentan también con sus padrinos para alcanzar la gubernatura? La fuerza política de Raúl ¿es el apoyo directo de Beatriz Paredes, lidereza nacional del PRI? Roberto Sandoval ¿se escuda en un grupo de panistas que desde un principio que anunció la presidencia municipal de Tepic, le ha tendido la mano a nivel nacional?.... Gerardo Montenegro sigue firme en la amistad de Elba Esther Gordillo, mandamás del sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y fundadora del PANAL, de ahí que haya una nubolosa sobre su padrino político. Hasta la próxima. *Decano del periodismo.