Olegario Zamudio Quezada.- Me decía mi amigo, el economista Víctor Barajas, el otrora líder estudiantil en sus años mozos, al mismo que ahora le da por lavar ajeno, me decía que cuando envejeces del cuerpo no hay tanto problema, pero cuando envejeces de la mente y más de manera prematura, entonces, ya valió madre la cosa.

En el caso del Ney, yo creo que le sobra cuerda y mocedad, mira que el pueblo recordará a los políticos por sus obras, las diatribas y los resentimientos de quienes aspiran a el poder y muestran incapacidad para ser propositivos, eso es costrita delgada que se desprende solita, dijera el José de Molina, eso no aguanta ni una lavada de agua dulce o saladita.

Bueno el caso es el siguiente, por alguna razón de mis amistades, fui al penal de Tepic y al penal de los adolecentes y hay un hacinamiento de la chingada, ya no caben, una de dos, lo que sea más fácil o nos hacemos honestos, para ya no enviar gente a esos lugares o tendremos que buscar una solución grata a ese problema penitenciario.

Yo creo que el Ney puede dar este paso trascendente de encabezar el proyecto de construcción de un complejo penitenciario en Nayarit, un lugar donde sean recluidos por separado, hombres, mujeres, los menores, los de preferencias sexuales diferentes y las personas con problemas psiquiátricos, también los que todavía no han sido sentenciados.

Un lugar, donde se puede incluir verdaderos proyectos de rehabilitación, readaptación social a los presidiarios, de apoyo psicológico a sus familiares y materializar proyectos con causas de reintegración familiar, apoyo y orientación a los hijos de las personas recluidas y yo sostengo que el Ney es el único que se puede aventar ese trompo a la uña, apuesto.

Tatar con SAMS, THE HOME DEPOT o en su caso a cualesquier franquicia de esas de carácter departamental, tratar el asunto de la venta de los terrenos donde actualmente funcionan estas penitenciarias, creo además que el congreso del Estado no se opondría a esta necesaria y urgente obra de crear un complejo penitenciario en un lugar propio y amplio y este podría ser en cualquier lugar de tantos de Nayarit.

Además no es menester gastar tiempo en que le iniciativa privada del estado o sea los empresarios nayaritas pueden invertir en este proyecto, digo, que no se debe gastar tiempo en ellos, pues su condición de ramplones los etiqueta por todos lados, creo que los mejores negocios de los empresarios locales es tener como cliente al Gobierno y de ahí, para delante párale de contar.

A los viejos políticos por sus dogmas se les hace difícil muchas cosas y la edad temperamental del Ney le ayuda en muchos de los casos para la realización de obras de estas características, creo que difícilmente volveremos a tener un gobernador temperamental como el Ney, con agallas para este tipo de obras o por lo menos para iniciarlas.

Con la venta de estos dos terrenos donde están esos reclusorios, en el centro de la ciudad de Tepic capital del estado, que mas que solución son un problema permanente y un detonante social en latente, se resolverían muchas cosas y se daría un gran paso al desarrollo y la evolución de este tema penitenciario en Nayarit en donde la vertiginosidad del tiempo y los acontecimientos nos alcanza en cada año, en cada momento en cada paso.

Yo apuesto por que el Ney se aviente este proyecto, que busque trascender con esta obra, que es necesaria y urgente, que traerá tranquilidad a nuestra ciudad capital, esta nuestra ciudad que dentro de diez o quince años estará insoportable de carros, personas y demanda de servicios, en fin yo apuesto a que el Ney se aventara esta tarea, apuesto a que tiene las agallas suficientes, apuesto.