Para prevenir los problemas de sobrepeso y obesidad, así como las complicaciones de enfermedades derivadas de las mismas, la alimentación recomendada debe ser saludable y equilibrada, en donde se deben incluir las fuentes principales de nutrimentos: proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales.

El coordinador de nutrición y dietética del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, Antonio Olvera Corona, explicó que los nutrimentos deben de consumirse de acuerdo a su peso, talla, actividad física, estado de salud, edad, previo a un cálculo específico del porcentaje adecuado para cada uno de ellos.

Así mismo, se deben hacer tres comidas al día, en las que haya 55 por ciento de carbohidratos, 30% de grasas, 15 por ciento de proteínas y el resto de minerales, vitaminas y oligoelementos (hierro, zinc, cromo, manganeso y selenio) contenidos principalmente en las frutas y verduras.

La alimentación saludable es fácil de practicarse, a través del plato del buen comer, el cual clasifica los alimentos en tres grupos: frutas y verduras que son fuente de vitaminas y minerales; fibra, incluidos los cereales que proporcionan energía, y los alimentos de origen animal como los quesos, derivados lácteos y el huevo entre otros.

En la ingesta diaria de comida se deben incluir alimentos de estos tres grupos; en el desayuno, en la comida y en la cena. Así mismo, aplicar las buenas costumbres en el hogar al no comer productos chatarra entre comidas, es decir, establecer los horarios determinados de las tres comidas y ante la necesidad de un refrigerio, se recomienda consumir fruta.

Se advirtió que, los malos hábitos nos hacen consumir exceso de carbohidratos, grasas, refrescos, chocolates, frituras, botanas, que sin duda propician la obesidad y el sobrepeso, además de los trastornos que ocasionan. Por lo que se recomienda eliminarlos, el cuerpo no requiere de este tipo de alimentos, porque se cuenta con el plato del buen comer.

Por otra parte, el exceso de publicidad sobre comida que no nutre, nos lleva al consumo de alimentos rápidos, empaquetados con alto contenido de grasa y carbohidratos. En tal sentido, se debe buscar una alimentación saludable y equilibrada.

Es recomendable adquirir el hábito de realizar de manera cotidiana alguna actividad física, porque estamos acostumbrados a una vida sedentaria y prevalecen los malos hábitos alimenticios que ocasiona sobrepeso y obesidad, que al mismo tiempo propician el padecimiento de otras enfermedades más graves, como diabetes, hipertensión, padecimientos cerebrovasculares, cáncer, trastornos digestivos, entre otros.

Ante esta realidad, el Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de los programas integrados de salud PREVENIMSS, ofrece alternativas reales para cuidar su salud ante los múltiples factores de riesgo de las enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad, por lo que invita a la población derechohabiente para que acuda a su unidad médica a recibir su paquete de acciones preventivas.