Por: Olegario Zamudio Quezada .-
Corrían los tiempos de mi efímera juventud y un día se me ocurrió la brillante idea de trabajar, cosas de la juventud a esa edad se le ocurren a uno, las ideas más descabelladas.
Pues así, de mis primeras incursiones, en eso de andarse rentando por ocho horas diarias como esclavo y sucedió lo inevitable, un día me dieron una patada de ogro en el trasero, me corrieron y fui a llorar con uno de los entonces abogados de aquellos ayeres con quien juntos acudimos a la junta de conciliación y arbitraje y con la mano en alto saludamos al presidente de esa junta al grito de Exigimos justicia laboral, señor Presidente.
Pos para pronto, como mí abogado el Lic. Contreras, no sabía redactar ni madres, en la misma junta me hicieron la denuncia, también, me pidieron ciento cincuenta pesos de mordida, mismos que en una carta abierta en tres publicaciones, que luego fueron como noventa, se los pedí prestados al Gober, para cubrir la extorción, mismos que al final de mi juicio, pues estaba bien seguro de ganar, le regresaría el dinero al Celso Delgado.
Pues ahora, no cantan mal las rancheras, pues a mi compa Juan José Parra Pérez, lo corrieron del BBVA BANCOMER S.A, después de trabajar dijera yo, de esclavo de lujo durante quince largos años, o sea en esa oficina dejo las mejores ocho horas del día durante quince años, claro, los mejores quince años de su vida, ahora resulta y como dice la canción, que mi compa ya no es de la altura de ese dichoso banco y le dieron una patada de Ogro.
Pero eso no es lo peor, lo peor, es de que los mendigos funcionarios de la dichosa la H. Junta Especial número 61 de la Federal de Conciliación y Arbitraje, con oficinas en Tepic, andan de alcahuetes de ese dichoso banco, todo hace suponer que son socios de esa institución bancaria y están defendiendo sus intereses monetarios, nomas trabajan de chalanes en la junta y se disfrazan de pobres y de empleados, pa taparle el ojo al macho.
Claro está, que la junta de conciliación y arbitraje, no es parte en este asunto entre el despedido y la institución bancaria de esta manera tan parcial, los propios bancos tienen sus despachos de defensores y no ocupan de estos chapulines para que los defiendan, de ser así, ya los hubieran contratado y además ganaran bien y tuvieran mejores condiciones de vida ellos y sus familias.
Bueno, el caso es que hasta unas simples copias que solicito el 28 de octubre de 2009 le fueron rotundamente negadas, ya en estos días los amigos de Juanito, nos estamos reuniendo para juntar una coperacha de dinerito, hasta ajustar ciento cincuenta pesos que de seguro los repartirá entre el presidente y el secretario de esa junta.
Mientras, por otro lado seguiremos insistiendo, en que le paguen a nuestro amigo, el haberse empleado durante ocho horas diarias en ese BBVA BANCOMER S.A, durante quince años, creemos que esa institución es honorable y debe demostrarlo, aunque los abogados no lo sean, que de eso no tenemos duda y aquí seguiremos insistiendo hasta en tres publicaciones, por lo pronto aquí esta la primera.