Por José María Castañeda


Santiago Ixc.-Se le viene el mundo encima al ex diputado federal Jaime Cervantes Rivera, luego que el gobierno federal comienza a amarrarle las manos en el negocio familiar que constituyó del Cendis Paulo Freyre de esta ciudad.

Esto ya lo había vaticinado el también ex diputado local Antonio Jiménez González, luego que desde que comenzó la construcción del inmueble esto en la calle Corona y Matamoros, allá por el rumbo de la colonia Juárez, en un predio que era propiedad del ex procurador de justicia del estado Francisco Javier Romero González, se dio a conocer que la constructora era propiedad de un sobrino de Cervantes Rivera, por lo que el negocio fue viciado desde el inicio de obra.

Posteriormente volvió a escandalizar el hecho de que el personal que en el Cendis iba a trabajar eran recomendados de Jaime Cervantes Rivera, y de la esposa de este, por lo que no fueron pocos los que insistieron que quien mandaba realmente en la relación matrimonial era la entonces regidora del municipio de Tepic, y que Jaime Cervantes, al menor tronido de dedos de su cónyuge obedecía sin chistar las órdenes.

De esta forma se contrató personal para laborar en la estancia infantil con personas del sur del estado concretamente de Tuxpan, y Rosa Morada, y de Compostela, Bahía de Banderas, mientras que de Santiago se manejaba proporcionalmente que si la planta de trabajadores era de 100 personas en un ejemplo que personas enteradas nos ponían de Santiago únicamente laboraba el 15 por ciento.

Ante esta serie de irregularidades el gobierno federal decidió amarrarle las manos al ex legislador proponiendo el pago de sueldo de personal cada seis meses, lo que ha provocado la inconformidad de los empleados que se hacen conjeturas en torno a la forma de vida que llevaran durante 5 meses y medio sin percibir sueldo, mencionando algunos trabajadores foráneos que para la gente que vive en Santiago, puede ser más llevadero el trabajar ya que no gastarán en el traslado de un lugar a otro, cosa que deben de hacer a la de a fuerzas quienes viajan desde Bahía de Banderas a esta población a laborar.

Por todo lo anterior no son pocos los que piensan en renunciar aún que para esto piensen en entablar un pleito en donde corresponda para que les devuelvan el dinero que dicen que le entregaron a Jaime Cervantes, o a familiares de este por concepto de la compra de la plaza, lo cierto es que se le viene el mundo encima a Jaime Cervantes, debido a la voracidad de este al pretender hacer del Cendis Paulo Freyre, un negocio familiar opinaron algunos trabajadores inconformes.