Por Óscar Verdín Camacho.-


A ocho días de que concluya el sexto mes del año, en Nayarit se han cometido al menos 207 homicidios intencionales, en su mayoría producto de enfrentamientos y ejecuciones.

Con rapidez impresionante, cada muerte, cada suceso violento parece opacar al anterior.

Si a principios del mes era difícil pensar que podrían presentarse números de asesinatos como los que dejó abril con 39, y mayo con 40 –según datos extraoficiales-, junio los aplastó cuando aún no concluye: en el mes ya suman 63 decesos violentos, de los cuales 55 han sido producto de enfrentamientos o ejecuciones, mientras que en mayo se contabilizaron 29 con esa característica.

Además, el municipio de Tepic y en especial esta capital ha continuado a la cabeza con el número de crímenes con 47, apenas dos menos de los 49 sumados en los primeros cinco meses del año y que dan un total de 96.

Entre los 63 homicidios que arroja junio, hay al menos cinco que corresponden a hombres que fueron levantados en Tepic y luego arrojados en brechas de Xalisco, es decir, son contabilizados en el segundo municipio.

Conforme ha crecido el número de homicidios violentos, también han sido alcanzadas víctimas ajenas a las bandas criminales o a los tiroteos entre fuerzas del orden y los delincuentes.

Al deceso de un músico abatido en abril en una funeraria, se han sumado recientemente la esposa del subdirector de la penal de Tepic, una maestra de telesecundaria y un joven estudiante de arquitectura del Tecnológico de Tepic, por citar unos casos.

ALERTA DEL CIDAC

A finales del 2009, al presentar un estudio sobre inseguridad en el país con información del 2008, el Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (CIDAC) advirtió: son 10 las entidades que se elevan inquietantemente de la media nacional. En un solo año las tasas de homicidio por cada 100 mil habitantes de algunos estados se alteraron drásticamente. Nayarit ocupó precisamente el lugar 10.

Según el estudio, en 2008 la media nacional de homicidios intencionales fue de 10.6, y Nayarit tuvo 12 homicidios intencionales por cada 100 mil habitantes, es decir, 120 en el año, si se estima que hay un millón de habitantes en promedio.

Hoy, cuando resta poco más de medio año para que concluya 2010, los 207 homicidios contabilizados arrojan un promedio de 20.7 por cada 100 mil habitantes.

Y lo que falta.

Es decir, todo parece indicar que el estado avanzará a posiciones más altas, pero en una estadística terrible: la de homicidios intencionales.

Un dato que llama la atención del trabajo del CIDAC, es que de los 12 homicidios, .5 por cada 100 mil habitantes tienen la característica de corresponder a ejecuciones, lo que harían un total cinco en todo 2008.

Hoy las ejecuciones o las muertes en enfrentamientos son más que los asesinatos sin esas características.

Las ejecuciones –indicó el CIDAC- causan gran efecto en la percepción de inseguridad y sentimiento de vulnerabilidad en la ciudadanía. Además, son clara evidencia de la magnitud de la presencia, actividad y conflicto entre grupos del crimen organizado.

Por su parte, el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI) colocó al estado en la posición ocho, con 15.2 homicidios intencionales por cada 100 mil habitantes, ocurridos en 2008, lo que harían 152 en ese año.

A finales del año pasado, el Instituto Tecnológico de Tepic realizó un trabajo de campo que arrojó que la percepción ciudadana sobre seguridad cayó notablemente en el estado.

No se diga ahora.