- Tendrán que renunciar todos los que aspiren y se convertirán en simples ciudadanos sin poder
- Ahora sí, tendrán que gastar dinero de su bolsa para las precampañas y campañas
Por: Miguel Ángel Labastida .- Las Reformas a La Ley Electoral del Estado Mexicano de Nayarit, aprobadas recientemente por la mayoría de diputados del Congreso Local, así como por los Cabildos de 14 ayuntamientos, trae en revolución, en jaque, y sumamente preocupados a muchos. No solamente de partidos de oposición, sino a militantes del PRI, que tendrán que renunciar a sus cargos en diciembre próximo si quieren participar en el proceso de selección interna de sus propios partidos para tener la posibilidad de ser electos, primeramente como candidatos y posteriormente para ocupar los cargos a los que aspiran. La reforma a la Ley Estatal Electoral, les dice ahora que quién quiera ocupar un cargo de eleción popular en el 2011, deberá de renunciar al que ostentan en la actualidad, dos meses antes de la instalación del Consejo Estatal Electoral. Y lo mismo es para los funcionarios que ocupen cargos administrativos en cualquiera de los tres Niveles de Gobierno.
Sí, es cierto, todos tienen derecho a aspirar a ocupar diferentes cargos de elección popular. El regidor quiere ser diputado. El diputado quiere ser diputado federal, senador, alcalde incluso gobernador. Está bien. Todos tienen derecho. Pero, no es justo que ocupando otro cargo, ya sea de elección popular o de corte administrativo, no dejen este y sigan obteniendo sus salarios y haciendo uso de los recursos que administran para promocionarse sin rubor alguno. Y lo que es peor aún, sin darle la oportunidad a sus suplentes de ocupar esos espacios.
A lo largo de 40 años de ejercer el periodismo, he sabido de múltiples casos en que los protagonistas dejan el cargo, y de recibir sus escandalosos salarios, privilegios, dietas y canongías, un día antes de tomar posesión del cargo siguiente que ganó, bien ó mal, en las urnas.
Por ejemplo, del PRI, deberán dejar sus cargos en diciembre próximo, el alcalde capitalino Roberto Sandoval, los senadores Gerardo Montenegro y Raúl Mejía, así como el diputado federal Manuel Humberto Cota Jiménez, y el Secretario General de Gobierno, doctor Roberto Mejía Pérez. Si le quieren entrar al proceso de selección interna. Pero, como solamente uno de ellos será el abanderado a la gubernatura, inmediatamente después, los demás regresarán a sus puestos, quienes los dejarán por mientras. Lo bueno sería que ya no se les permitiera regresar.
Y así será entre los aspirantes de los demás partidos políticos. Eso mismo tendrán que hacer el doctor Castellón, senador del PRD, y sus compañeros de partido, los diputados federales Martha Elena Garía y Guadalupe Acosta Naranjo. Si se alborora la Reina del Sur, Ivideliza Reyes, hará lo propio. Y uno que otro alcalde y muchísimos funcionarios, regidores, etcétera. Sí, es cierto, todos tienen derecho. Pero, que lo hagan fuera. Como cualquier ciudadano.
Eso demostrará que después de todo, no todo está perdido en Tegucigalpa.