Fue en las instalaciones de Procuraduría General de Justicia, en donde en las oficinas de la Agencia Estatal Investigadora de la división asaltos carreteros, se detuviera a quien dijo llamarse Ramón López Godínez, de 48 años de edad, originario de Ocotlán y vecino de Guadalajara, Jalisco. Mismo que se encuentra relacionado por el delito de falsedad en declaraciones judiciales e informes dados a una autoridad en agravio de la sociedad.

Señalan las autoridades que el hoy detenido cayó en contradicciones al ser entrevistado sobre un supuesto asalto que le había ocurrido el día 28 de junio en la caseta de trapichillo; cuando circulaba de norte a sur por la maxipista conduciendo un trailer marca Volvo, modelo 2001, color gris con franjas azules y verdes, con placas de circulación 857-DP-7 del SPF, con caja seca marca Utiliy, color blanca, con placas de circulación 964VX7 del SPF, cargado con 20 toneladas bebidas Gatorade, propiedad de la empresa denominada Transportes Calafa S.A., de C.V.

López Godínez, finalmente, aceptó que el asalto fue en Culiacán, Sinaloa; al llegar a la primera caseta de cobro. Cuando tres sujetos que viajaban en una Benz oscura, sin recordar mas características, lo interceptaron y al bajarse con pistolas lo despojaron del tractocamión para subirlo a su unidad. Posteriormente, dice, le cubrieron del rostro para que no los pudiera ver y se lo llevaron a una casa de seguridad donde lo privaron de la libertad por varias horas diciéndole solo queremos la carga. Y al día siguiente lo llevaron a la central de Culiacán, donde le compraron su boleto para que se trasladara a Tepic a reportar el asalto, no en Culiacán o de lo contrario iban a matar a su familiar.