Por José María Castañeda
Santiago Ixc.-Todavía anteayer me toco verlo sentado en la banqueta del domicilio del Bigotes Ernesto Coronel, y ayer me dieron la desagradable noticia de que mi amigo Roberto Coronel Madera, había fallecido victima de un fulminante paro cardiaco cuando se encontraba comprando unas refacciones en el establecimiento de la familia Rodríguez Abud.
Roberto Coronel Madera, desde su infancia se dedico a la compra y venta de ganado junto con su señor padre Enrique Coronel, sin embargo al fallecer este también producto de un infarto cardiaco, la familia se desmembró partiendo algunos hermanos a Mazatlán donde fincaron su residencia, otros a Tijuana Baja California, una de las hermanas se que se casó y vive en Villa Juárez, y así cada quien tomo su rumbo. Roberto Coronel, quien siempre se caracterizo por usar unas patillas de botines jaca, le ayudaba lo mismo a su primo Neto Coronel, al que apodan el bigotes en la compra y venta de puercos, así como en la preparación de carnitas y chicharrones, siendo en ese lugar de la colonia Juárez, donde me toco verlo sentado y aún que no me toco saludarlo, lo ví, pensativo muy ausente de la realidad, no se, no quisiera ni pensar que quizá Roberto Coronel, presentía que su fin se encontraba cerca.
Ayer, según las palabras de algunos de sus familiares, acudió a la refaccionaría Rodríguez, ubicada entre las calles Jiménez, y 20 de Noviembre, comprando algunas refacciones a mandato que le hiciera Esteban Romero Soria, (a) juaritos, aproximadamente a las 10 de la mañana, cuando ante la sorpresa de los empleados de la negociación y del mismo propietario Raúl Rodríguez Abud, le sobrevino un desmayo del cual ya no se pudo recuperar, siendo hasta ese lugar a donde llegó el agente del ministerio público para que diera fé de los hechos ordenando el levantamiento del cuerpo para su traslado posterior a una agencia funeraria en donde se le práctico la necropsia de ley a Roberto Coronel Madera, quien fuera hijo de Enrique Coronel y de la señora Guadalupe Madera, ambos fallecidos le sobreviven sus hermanos Ramón, Chema, Silvia, y Adriana, descanse en paz