Bueno, no todos estamos chetos en esta cuestión electorera, sobre el comentario de ayer, titulado Elecciones preocupantes, llegaron varios mensajes vía Internet, que concuerdan con nuestras personales apreciaciones y más o menos andan en la misma sintonía, y que con todo respeto se los pasamos al costo son los siguientes:

Estamos a tiempo. Democracia no es tener un titipuchal de partidos chafas, integrados por un atajo de vividores que nos salen con sus canijas tranzas a todas luces ilegales y unas alianzas sucias que únicamente demuestran que solamente uniendo miembros, que no ideologías, obtienen el triunfo. Además son representadas por candidatos que prácticamente son (o eran) del PRI.

¿Para qué o de qué sirve sostener a estos mini partidos, si podemos quedarnos con dos o tres de los principales: PAN, PRI y PRD, que ya cuestan un ojo de la cara y todavía cargar con aquel lastre?

Eso es lo que hay que eliminar para no seguir sosteniendo a tanto politiquero balín que su meta es mofarse de nuestro pueblo, saquearlo al tiempo de gozar de las prebendas que le otorga la ley electoral al aprobar los subsidios que reciben y que pudieran aprovecharse para obras de apoyo a la ciudadanía, que ve irse por un tubo de drenaje politiquero, esta considerable derrama.

Tenemos que despertar de la modorra y desechar el lastre que nos viene echando a pique la endeble embarcación que conduce a nuestro país por el proceloso mar de la depredación hacia el vil e inminente fracaso.

Porque mientras sigamos en ese plan de sostener partidos estúpidamente, convirtiendo en diputados a sus tristes representantes acomodaticios, especialistas sí, pero en levantar el dedo a la hora de pasar lista de zafios estamos traicionando a nuestra patria porque le estamos robando su dinero a las gentes que trabajan por vivir en un mundo mejor, pero que cada día se está yendo por una cloaca compuesta por una caterva de vividores, buenos para explotar al pueblo y pésimos para cumplir con el cometido de servirle.

La mitad de la gente acude a las urnas con la esperanza de que su voz sea escuchada, pero la otra mitad le está perdiendo la fe y ya no le cree nada de lo que le prometen a voz en cuello.

¿Cómo andaremos, que estamos votando (en su mayoría) por los tricolores que nos tuvieron engañados por más de 70 años y que hoy vienen a sacársela, diciéndonos que están renovados y que AHORA SÍ?

Y Control señores Control Les paso a su consideración las opiniones que me mandaron, por lo que no termino con la trillada frase de que sí se pudo, porque el crimen organizado se la va a curar de más Y por que falta la grande. Solamente permítanme cerrar la presente elucubración con esto: ¿Qué país se sentiría bien representado con un Congreso de pacotilla al que acuden idiotas que lo han trasformado en un recinto en el que dan funciones de circo, maroma y teatro?.

Por favor señores, renuncien a esta alta traición por el bien de la Patria.