Por: Olegario Zamudio Quezada

Así me lo dijo Jesús Cervantes, uno de los periodistas más connotados del norte del estado, que colindan con el sur de Sinaloa, además, actor social de una de las ambiciones más genuinas de los pueblos del norte, que sea diputado nuestro muchacho.

El caso es que cuando secuestraron al político derechista en México, Diego Fernández de Ceballos, la policía y el aparato de seguridad de nuestro país, entraron en actividad interesante, respecto de las pesquisas del secuestro y el móvil, pero más tardaron en entrar que en pedirles, que si querían ayudar lo hicieran manteniéndose al margen de este hecho.

Pero los interesados en el desenlace del Diego a través del bendito internet le hemos dado seguimiento, puesto que la santurrona de la Televisa y la TV Azteca decidieron no hablar nada al respecto, se la pasan difundiendo chismes intrascendentes, pero en fin, no le puedes pedir peras al olmo.

El caso, es que un buen día nos enteramos del secuestro, que los mendigos secuestradores le habían sacado el chip de localización satelital al barbón con unas tijeras, que los secuestradores habían hablado por teléfono a casa de los muchachos y el gobierno federal fue a localizar huellas del teléfono donde hicieron la llamada, lo único que lograron es que les tomaron fotos y los amenazaron con enviarles la muerte en vivo del Diego por el YOUTUBE.

Así es, como el Gobierno federal sacó las manos del asunto de este secuestro (¿), pero aun y cuando la Televisa y la TV Azteca decidieron no publicar nada al respecto y regañar a quien así lo hiciera, siempre ha habido quien opina y da información.

Nos enteramos donde quedo el famoso chip, como se lo sacaron, al mes dijeron que estaba vivo, bueno, medio apendejado, pero con vida, nos enteramos de las llamadas, caso insólito, pues las llamadas son asunto de dos, también en lo del rescate, que pedían cincuenta millones de dólares, ahora que treinta, que el domingo pasado hablo el Diego a su casa para saludar a la familia y darles confianza.

Ya dijeron, que unos Batos del Bajío, fueron quienes lo secuestraron, que estos muchachos dejaban recados de transacción y negociación en las iglesias de Celaya Guanajuato, en suma todos los acontecimientos del secuestro del político panista, eso que habían pedido discreción, me quiero imaginar que hubiera sucedido si hubieran dejado a la prensa suelta.

Creo que si la prensa hubiera tenido manga ancha, la Gloria Trevi y el Sergio Andrade les hubieran quedado chiquitos, me quiero imaginar a la TV azteca entrevistando a la novia del Diego con lagrimas en los ojos y despeinada de tanto llanto o al periódico el universal, últimamente tan mitotero encontrándole hijos regados al Diegucho, ya de perdida a Laura en América juntando a los herederos de la fortuna del Panista, que paaaaseee la noooviiiiaaaaaaaaaaaaaa.

Que gachos los periodistas y los funcionarios, pues luego no entendieron que estaba prohibido hablar del secuestro del Diego y todo se sabe, los telefonemas, que si al Diego le dio gripa, que son varios millones, que ya se están haciendo una coperacha, que hasta el carro que el Diego le regalo a la novia lo vendieron, que gachos, que indiscretos.

Bien dijera el hijo predilecto de Tecuala, el Futuro candidato a Diputado Local, El Chuy Cervantes, el, que bien sabe lo que el pueblo requiere para su bienestar, cierto esta mi estelar amigo, que debemos de atender a la familia del Diego y no hablar de él, porque la Televisa nos puede regañar.