Queremos una sociedad en paz, trabajen la familia, es mejor una nalgada que un balazo, esto lo escuche mientras estaba en el suelo acostado pluma en mano, escuchando a un hombre sabio, hacer una disertación respecto del hombre y su cosmogonía.
Pero el hombre en sí mismo, creo que es intolerante, no se soporta así mismo, por la mañana cuando se levanta es tal su enfado, que inmediatamente prende la televisión o el estéreo para sentir que alguien le ayuda a soportarse.
Igual cuando llega al carro, lo primero que hace es prender el estéreo disque para escuchar radio, música o las noticias, cuando en realidad lo que no quiere es estar solo consigo mismo.
La capacidad de estar consigo mismo, es algo que se tiene que desarrollar con mesura y paciencia, escuchar nuestra voz, o incluso nuestros pensamientos puede ser aterrador si no se tiene la capacidad simple de la meditación.
Pues el yo incluso, en el simple pensamiento, es una voz que aturde, sobre todo cuando no se tiene la destreza de auto escucharse, incluso el pensamiento en desbandada se puede volver compulsivo y crear aturdimiento y desorden de la persona tanto en sus ideas como en su salud física.
Ocurre que se espanta el sueño, se altera el ritmo cardiaco y se deteriora el sistema inmunológico en cadena, en suma la incapacidad y destreza de estar consigo mismo, es algo que se tiene que desarrollar y disfrutar.
Regularmente somos los demás, y nuestra personalidad siempre la andamos viviendo en segunda o tercera persona, tengo un amigo que dice que sin su mujer se va a morir, yo le digo que no sea wey, que de la única forma en que se puede morir, es, si no está el consigo mismo, pero no me entiende, por qué su costumbre es más arraigada en ser los y lo demás, que ser el mismo.
Algo así ocurre en la familia, estamos tan invitados a ser y tomar forma de estereotipos ajenos familiares, que nos olvidamos de tener el nuestro propio, estamos tan acostumbrados a andarnos preocupando en nosotros por lo ajeno, que nos olvidamos de preocuparnos por los componentes de nuestra familia.
Como dice el actual gobernante, cada quien debe hacer su parte y en nuestro hogar, nosotros debemos de hacer la propia, ya ellos así como decidieron por ejemplo un día suspender clases con el poder que el ser gobierno les confiere, tendamos la mano de la confianza para que ellos en la calle hagan la propia de ver por la seguridad en nuestras calles.
Queremos una sociedad en paz, si así la queremos, entonces trabajemos en la familia, pues como dice el hombre sabio, es mejor una nalgada que un balazo, hay que aprender a estar en comunión con la providencia y si no sabe rezar, solo láncese al mar y vera que rápido aprenderá.