Piden padres de familia realizar foros de consulta para conocer las inquietudes de los niños
Por Miguel Ángel Casillas
Jorgito es un niño de cuatro años un día al levantarse en cuanto vio a su papá, de inmediato le dijo lo siguiente: ¡papi ya no quiero ser niño! -Su papá lo miró fijamente sorprendido-y le inquirió -dime cual es la razón por la que ya no quieres ser niño, Jorge.--
Hubo un largo silencio entre los dos, jorgito se quedó mirando fijamente a su progenitor jugueteando nervioso con las manos, pensando lo que iba a decir, de manera respetuosa, su papá también guardo silencio deseoso de poder saber la opinión de su hijo que a su corta edad tenía algo importante que decirle, ¡si ya no quiero ser niño papá ¡
-volvió a decirle- es que… -(titubeo)—los niños no tenemos libertad de nada, ni podemos decidir por nosotros, ayer me quise bañar solo y no me dejaron, después quise saltar en el mueble de la sala y mi mami me regañó, después le dije a mi mami que me llevara al parque a jugar y no quiso y cuando me llevas al mar no me dejas meter al agua, solo en la orillita y también cuando te pido que me cargues dices que estas muy cansado. No, no, no… ¡Yo mejor quiero ser un adulto así no les pido permiso para nada!
El papá, al ver esa inconformidad que le presentaba su hijo, tomo aire y pensando las cosas con calma se sentó en una silla y a jorgito en las piernas y le comentó: ¿Mira hijo, tú crees que la vida de los adultos es fácil? ¿Tu piensas acaso que yo no tengo quien me llame la atención si me porto mal? –papi-¿Acaso mi mamá te regaña también como a mi y te jala de las greñas?-comentó jorgito-si hijo, existen unas personas a las que se les llama “autoridades” que a los adultos nos llaman la atención si no tratamos bien a los niños, si somos desobligados, si alteramos el orden en las calles; pero al igual que tú, también tenemos quien vele por todos nosotros, existe un presidente de la república y un gobernador que son las máximas autoridades uno en México y otro en nayarit, si hay pues, quien nos llame la atención también si nos portamos mal, al igual que a ti.
¡AH! ¡Entonces yo quiero ser presidente o gobernador! Para que nadie me mande y yo mandar a todos, Hijo, también el presidente y el gobernador tienen quien les jale las orejas si se portan mal,--jorgito molesto, preguntó--¡hay papá chihuhua! ¿quien regaña al presidente o al gobernador? –el señor, meditó nuevamente la respuesta, y luego le contesta al inquieto jorgito-¡El pueblo y ustedes los niños ¡ pelando tamaños ojotes el niño inquiere nuevamente ¿ nosotros mandamos al presidente y al gobernador papá? ¡¡Órale esa no me la sabia!! Si, Ustedes los niños son los que gobiernan el mundo! Para Ustedes trabajamos de día y de noche los adultos porque queremos heredarles un mundo nuevo, sin violencia, sin injusticias y en donde convivan tranquilamente en paz y armonía y puedan tener los espacios seguros e idóneos para que corran, salten y brinquen, por eso me desvelo hijo y en muchas ocasiones no me ves llegar, porque estoy trabajando incansablemente para darles lo mejor a la familia y a ti, y tu mami tiene que alimentarte y cuidarte para que no te pase nada y crezcas fuerte como un toro ¿ya me entendiste jorgito? Si ya te entendí papi ¡yo mando al presidente y al gobernador ¡ ¡ soy niño importante! En eso suena el teléfono, y se escucha al otro lado de la línea: “Ingeniero, habla su secretaria, su programa de asistencia a la niñez desvalida esta en su escritorio lo esperan en el acto a las nueve”.
¡Gracias, ahí estaré nadamás dejo solucionado otro asunto de vital importancia y de inmediato me traslado hacia allá, Gracias marianita!
Nota del autor:
Aunque algunas cosas fueron cambiadas, el verdadero significado de esta historia es el de enviar un mensaje para los más altos funcionarios de gobierno con la finalidad de que se revisen los programas de asistencia a la niñez y saber en que estamos fallando y concientizarnos todos, en lo importante que es satisfacer las necesidades primordiales de los niños, y ya que se aproxima el día del niño, sería bueno hacer un intercambio actualizado de conocimientos con ellos, realizar foros de consulta para conocer sus inquietudes en fin, tomar muy en serio el papel de volver a ser niño aunque sea por un día, para identificarnos más con su manera de actuar y de pensar.
Niño: Jorge Eugenio Casillas Rodríguez
Papá: Carlos Paúl Casillas Gil
Autor: Miguel Ángel Casillas Barajas.