ÓSCAR VERDÍN CAMACHO

El hospital San Rafael que se encuentra en el fraccionamiento Ciudad del Valle continúa bajo vigilancia extrema, con decenas de policías fuertemente armados en su exterior y en sus pasillos.

Ha trascendido que en el citado nosocomio están internados varios agentes federales que resultaron heridos después de la emboscada ocurrida el sábado 18, cuando un grupo armado intentó liberar a varios reos de alta peligrosidad cerca del aeropuerto Amado Nervo de Tepic. En la refriega murieron cuatro policías federales, dos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y dos funcionarios de la penal federal El Rincón.

Los policías federales, estatales y municipales que vigilan el hospital San Rafael mantienen vehículos atravesados en las calles para impedir que alguien pueda acercarse. Todos portan armas de fuego largas y llevan puestos chalecos antibalas.