Por: ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.- Un día antes de que se cometió un atentado contra el dirigente estatal de la CNC, Raúl Villa Villegas, en el que falleció su asistente Raúl Delgado de la Paz, Villa interpuso un juicio de amparo argumentando su temor de que se concretara una posible orden de aprehensión.
El martes tres por la mañana, el Juzgado Segundo de Distrito de Amparo Penal hizo público en una lista de acuerdos que al asunto de Villa Villegas se le dio el número de expediente 1189/2010, por lo que pidió a los cuatro juzgados penales de Tepic y al de Xalisco, lo mismo que a la Agencia Estatal de Investigaciones, dependiente de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) –a quienes el quejoso señaló como autoridades responsables-, que informen si existe el denunciado mandamiento de captura.
El citado Juzgado de Distrito concedió al quejoso una suspensión para que no sea detenido. Le advirtió que si hubiera orden de un juez para aprehenderlo, deberá presentarse voluntariamente ante el mismo a rendir declaración judicial. La audiencia constitucional, para el estudio de fondo del asunto, fue fijada para el próximo 16 de agosto.
Los datos obtenidos indican que Villa reclama posibles acciones en su contra puesto que recientemente fue llamado a declarar por un agente del Ministerio Público, para responder a una acusación penal por delitos como robo, amenazas, golpes simples y daño en propiedad ajena, aparentemente relacionados con la disputa que libra por la permanencia al frente de la CNC.
Reveló ante el juez federal su temor de que se le pudiera privar de la libertad a pesar de que, insistió, no ha cometido ningún delito.
El mismo martes, pero por la tarde, Villa Villegas estuvo a punto de perder la vida al arribar a su domicilio en el fraccionamiento Villas de Matatipac, cuando un grupo de desconocidos abrió fuego contra él y Raúl Delgado, quien era secretario del comité juvenil de la CNC.
En una parte del juicio de amparo, el líder de la CNC apuntó:
Hace algunos días me comentaron algunos vecinos que algunas personas vestidas como agentes de la Policía Estatal Investigadora del Estado de Nayarit, tocaban insistentemente a mi domicilio, pero como no se encontraba nadie en el mismo, preguntaron por mi a algunos vecinos, quienes no supieron dar razón de mi pues constantemente me ausento de la ciudad por cuestiones de trabajo, y después de esto me di cuenta que efectivamente me buscan, ya que lo pude corroborar porque una patrulla de dicha corporación policiaca ha estado vigilando insistentemente el domicilio del de la voz.
POLITIZAN ATAQUE
El martes dos, consternado, Villa Villegas señaló que no podía presumir el origen del atentado en el que murió el joven Raúl Delgado y él resultó ileso.
Sin embargo, el miércoles descartó que pudiera tratarse de una acción del crimen organizado y enfocó las baterías a sus rivales políticos.
Una nota del reportero Argimiro León, publicada este jueves en el periódico Meridiano, apunta las palabras de Raúl Villa Villegas:
Como yo no tengo nexos con grupos o gente que se dedica a cometer delitos, estoy convencido de que el atentado que sufrí se debe a que hay gente de la misma organización priísta de la CNC en la entidad, que quiere alejarme del cargo a como dé lugar antes de que inicie el proceso local electoral, sin embargo no debieron llegar a tal extremo de quitarle la vida a un compañero que apenas iba creciendo y creyendo en la política.
Más adelante, añadió:
Creo tener la idea de que este atropello viene de la política estatal y de nuestra misma organización, aunque reconozco que pueden estar inmiscuidos gente que me quiere ver fuera de la dirigencia, pero no renunciaré y espero terminar el periodo de cuatro años por el que fui electo por la mayoría de los compañeros campesinos, si Dios quiere.
Frente a ello, el diputado local por el PRI José Dolores Galindo, con quien Villa Villegas ha tenido diferencias, descalificó el señalamiento:
Es falso que se trate de una venganza política los asesinatos no son con balas sino con acciones que dejan en la banca a quien no coincide políticamente con quien tenga el poder; los asesinatos y las venganzas políticas no son así, las venganzas políticas son en el hecho o sentido de restarle fuerza y poder, indicó José Dolores Galindo, según consta en una nota del reportero Enrique Vargas, publicada ayer en el periódico El Tiempo de Nayarit.
A pesar de que en el juicio de amparo Raúl Villa señaló que la posible orden de aprehensión la cumplirían agentes estatales, paradójicamente después del atentado se le ha brindado seguridadcon policías estatales.