José María Castañeda


SANTIAGO.- Los que andan de la greña demandándose en las agencias del ministerio público son los tocayos José Luís Jiménez Padilla, actual presidente de la junta de sanidad vegetal en el municipio y presidente del CESAVENAY y quien fuera presidente del PRD en el municipio José Luís González Mora.

Este affaire comenzó cuando el llamado presidente de los 14 ejidos dedicados mayormente a la siembra de hortalizas José Luís González Mora, llamó al programa de noticias que conduce Luís Miguel Medina, para denunciar que Jiménez Padilla, se ha enriquecido valiéndose del cargo que ostenta como presidente de la junta de sanidad vegetal y presidente del CESAVENAY y que incluso hasta casa había comprado en ciudad del valle de la capital del estado.

Obviamente cada acción tiene una reacción y en este caso la persona señalada es decir José Luís Jiménez Padilla, de manera inteligente lejos de enfrascarse en un pleito verbal con el ex presidente del PRD en el municipio, optó por presentar formal denuncia por difamación y daño moral en contra de el, y de su familia en la agencia del ministerio público, citando como testigos de cargo a los comunicadores Luís Miguel Medina, y a José Luís Valenzuela, del periódico Meridiano de la costa, sin embargo de buena fuente nos informó Valenzuela, que hasta el, acudió González Mora, para decirle que la denuncia en su contra no procedería ya que el mismo juez del ramo penal se lo había dicho, sin embargo al ser cuestionado por el reportero en torno a que el mismo juez, puede ser separado del cargo al proporcionar información clasificada como confidencial de inmediato González Mora, dio marcha atrás, por lo que en los últimos días quien se ha encargado de mediatizar entre ambos José Luises, ha sido Ángel Mora Ramírez, quien ha acudido con el presidente de la junta de sanidad vegetal para que retire la demanda en contra de su compañero de partido, sin embargo fuimos enterados de que podría pensar seriamente José Luís Jiménez Padilla, en otorgar el perdón siempre y cuando sea el propio González Mora, quien humildemente reconozca que no se puede andar por la vida difamando ocasionando con sus acciones daño moral a quienes van dirigidos los ataques y a su familia.