Por: Óscar Verdín Camacho .- Bajo un árbol en el que suelen platicar los estudiantes que acuden al CONALEP y al pie, también, de una torre grande de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) quedó uno de los cuerpos: a la distancia se le ve un pantalón de mezclilla y playera azul con negro.
A unos metros de él, más cargado a la avenida México, está uno más de los cadáveres. También trae pantalón de mezclilla y camisa entre azul. Ambos se encuentran sobre el camellón de la avenida De las Torres en la colonia Lomas de la Cruz.
Y el tercero de los cuerpos permanece abajo del camellón, en la calle.
Cerca de ellos hay varios vehículos que fueron alcanzados por los disparos.
Policías colocan cinta amarilla para resguardar el área hasta la llegada de peritos y un agente del Ministerio Público. Hay decenas de personas que acuden a ver de cerca, sin hacer caso de los agentes que les piden retirarse.
Hay muchas versiones. Dice una señora: yo oí un ruido muy fuerte, pensé que se había caído algún techo. Luego oí los balazos. ¡Que feo!. Duró más de cinco minutos.
Clientes de Aurrerá, a unos 80 metros de distancia, también salen a ver.
El tránsito vehicular por la avenida México no se interrumpe. Es la salida de Tepic a distintos poblados como Bellavista, Puga, San Fernando, Atonalisco, Aguamilpa.
En una ambulancia de Protección Civil es trasladado a un hospital un hombre herido. La escolta una patrulla de policía. Circulan por avenida México y pasan junto a la casa del gobernador Ney González, donde se observa un fuerte dispositivo de seguridad. Según versiones, el herido es una persona que hacía ejercicio con unos perros a su lado. Se dice que no está grave.
Trae una herida en una pierna pero sin gravedad, el muchacho, como de 35 años, estaba platicando con los policías antes de que llegara la ambulancia, señala una persona.
Decenas de soldados también acuden al lugar de los hechos. Traen oculto el rostro. Un militar se acerca a los cuerpos y toma fotografías. Peritos de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) hacen lo propio.
- ¡Chécame a aquel que está tomando video, fíjate si es periodista! –ordena un policía a otro elemento, al descubrir a jóvenes que utilizan celulares para grabar-.
Las versiones en el barrio aumentan: dicen que el chillido de llantas fue constante y que los disparos no fueron sólo donde quedaron los cadáveres.
Hay muchos casquillos en el área de armas ya clásicas de las notas periodísticas: AR-15 y AK-47 cuerno de chivo.
El saldo de la refriega impresiona a cualquiera.