Las infecciones gastrointestinales entre menores de edad, como la gastroenteritis, aumentan 30 por ciento su incidencia durante periodos vacacionales debido a los procesos infecciosos que se presentan por tomar agua contaminada, falta de higiene al preparar alimentos, consumirlos en lugares insalubres y no lavarse las manos, factores que complican estos padecimientos.
Por ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) atiende y soluciona estos males, especialmente en menores de edad, a través de su personal médico capacitado y especializado que labora en sus casi mil 800 instalaciones de todos los niveles: mil 505 Unidades de Medicina Familiar (UMF), 227 Hospitales Generales de Zona, Subzona y Regional (HGZ, HGSZ y HGR), así como en 38 Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE) y 26 Unidades Médicas de Atención Ambulatoria (UMAA).
La doctora María Teresa Vázquez Cruz, pediatra del Hospital General Regional número 1 Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro, del IMSS, dijo que en caso de que los infantes presenten los síntomas de gastroenteritis (presencia de amibas), se debe acudir de inmediato a la clínica del IMSS que le corresponde.
Los síntomas más comunes de la enfermedad son: náusea, vómito, dolor abdominal, diarrea, evacuaciones (con presencia de mucosidad o sangre), fiebre y deshidratación. Una vez que se conocen las condiciones en que se encuentra el menor, el médico familiar determina si es atendido en consultorio o debe ser canalizado al servicio de Pediatría en hospitales de Zona o Regional.
Añadió que en la clínica familiar se ofrece al paciente Vida Suero Oral, preparación que aporta líquidos y electrolitos, aceptada y aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a quienes están en riesgo de sufrir deshidratación.
Dijo que con los síntomas más complicados del paciente -decaídos, débiles, con temperatura superior a 38 grados, sin comer o aceptar líquidos, vómito y diarrea frecuentes-, los menores son internados en hospitales.
La especialista del IMSS agregó que cuando los pacientes superan el cuadro crítico de las infecciones, generalmente causadas por bacterias, virus y parásitos, son dados de alta para continuar su tratamiento farmacológico en casa.
Recomendó que entre las medidas preventivas que se pueden enseñar a los niños, destacan el lavado de manos antes de comer y después de ir al baño, tomar agua embotellada y alimentos bien cocidos y bajo refrigeración.
Por ello, exhortó a los padres para estar pendientes de los síntomas que presente el pequeño para llevarlo al médico en forma oportuna, y recibir atención adecuada que evite la deshidratación -prevenible ciento por ciento-.